Guantánamo.- Por sus relevantes méritos en la reunificación de los patriotas cubanos y la preparación de la Guerra independentista de 1895, el 15 de abril de ese propio año, José Martí Pérez es ascendido al grado de Mayor General del Ejército Libertador de Cuba, por decisión de Máximo Gómez Báez. General en Jefe de las tropas revolucionarias de la Isla.
Martí había desembarcado hacía 4 días por Playitas de Cajobabo, en territorio guantanamero, junto a Gómez y otros patriotas, con el propósito de incorporarse a la lucha armada contra la metrópoli española hasta alcanzar la independencia, aspiración que no logra materializar, pues cayó en combate pocos días después, el 19 de mayo.
Su ascenso a Mayor General constituía un reconocimiento a su entrega total y sacrificios realizados por la libertad de la Patria, y aunque su historial militar no era igual al de otros generales, todos estaban conscientes de la relevancia de su trayectoria revolucionaria y de que era merecedor de tan alto rango militar.
El Héroe Nacional de Cuba se incorpora a los trajines conspirativos con tan sólo 16 años; luego fue hecho prisionero y condenado a trabajos forzados en la cantera de San Lázaro, en La Habana, de ahí pasa al exilio y, posteriormente, se le vería en los preparativos de la Guerra Chiquita.
Fundador del Partido Revolucionario Cubano y del periódico Patria, Martí luchaba no sólo por liberar a Cuba, sino también a otros países de América y el Caribe, a los cuales advertía del peligro que representaba el naciente imperio norteamericano, loable propósito que se vio truncado por su temprana muerte en Dos Ríos.











