Con 65 años, se desempeña como profesora de la enseñanza superior, y al igual que otros afectados con esa enfermedad, prefiere acompañar los tratamientos médicos con sesiones de hipnoterapia en la consulta del doctor Joaquín Blanco, del hospital Juan Bruno Zayas, de esta ciudad.
Cuenta que, al recibir la noticia de la afección en el hígado, pensó en una muerte inmediata, en que debía rápidamente orientar a sus hijos y no tendría tiempo de compartir con familiares y amistades.
Ello fue así hasta llegar al doctor Blanco -indicó-, con quien aprendió la importancia de confiar en el equipo médico que asume su tratamiento, a reconocer y aceptar la enfermedad, sin pensar en que morirá, y asumir una conducta adecuada para mejorar su estado de ánimo, salud mental y física.
El testimonio de Olivia mereció los aplausos de los investigadores presentes en el VII Taller Internacional de Hipnosis Terapéutica y Técnicas Afines, y el III Encuentro Regional Caribeño y Latinoamericano de Hipnoterapia, que sesiona en esta ciudad y reúne a delegados de una decena de países.
Joaquín Blanco, especialista principal del grupo de psicología de la institución hospitalaria santiaguera, explicó a la AIN que desde el año 1992 aplica esa alternativa terapéutica con excelentes resultados para los pacientes de especialidades como geriatría, ginecobstetricia, oncología y psiquiatría.
En el caso de los enfermos con cáncer, se manifiesta rápidamente el efecto de acompañamiento que asume la terapia en el cambio de emociones y conductas, destacó.
Generalmente, llegan al hospital con estados depresivos violentos, angustia, alteración y visión catastrófica de la existencia, lo cual disminuye sus expectativas de vida.
Luego de las terapias con hipnosis, donde se utilizan los recursos propios del sujeto para enfrentar la enfermedad, recuperan el deseo de vivir y lo hacen con buena calidad, manifestó Blanco.











