Guantánamo.- Una incongruencia inadmisible parece darse entre el fortalecimiento económico-productivo logrado en los últimos cuatro años por la empresa Muebles Imperio, y el pobre aporte de esta industria a los planes de desarrollo turístico del país.
En ese dilema tal vez todavía influye, en el caso de la industria guantanamera, la mala imagen que tuvo hasta hace unos cinco años, cuando estaba descapitalizada e incumplía sus compromisos productivos.
Pero este colectivo guantanamero cerró el 2010 con resultados históricos en sus planes de producción
y venta, y un crecimiento de más del 20% en ambos indicadores. En el periodo sus trabajadores produjeron 4,7 millones de pesos y vendieron 4,8 millones (la diferencia está en las producciones quedadas del año anterior).
Sin embargo, el monto de la producción destinada al turismo apenas alcanzó 1,3 millones de pesos; esta fue la cifra que pudo contratar la empresa con ese importante sector de la economía nacional.
Ya llevamos unos cuantos años en los cuales es muy baja la demanda de trabajo para el Turismo. No es culpa nuestra. En el 2010 la Unión Nacional del Mueble solo nos asignó habilitar algunas habitaciones del Hotel Punta Arena, en Varadero. Los otros contratos los gestionamos nosotros en negociaciones directas con los hoteles Guacanayabo, Sierra Maestra, Guantánamo y la Cadena Palmares, comenta Enrique Delgado Cantillo, director general de Muebles Imperio.
Argumenta que aun cuando enfrentan la necesidad de fuerza joven ante el envejecimiento y la jubilación de parte del personal calificado, su empresa tiene capacidad demostrada para amueblar más de 700 habitaciones al año, y en el 2010 apenas alcanzó 35, que fue lo convenido con el Turismo.
Lo que no está claro, al menos para este reportero, es cómo existiendo en Cuba colectivos con la tecnología y el personal especializado para asumir la producción de muebles con destino al desarrollo turístico, y pese a las reiteradas críticas, ahora no recibe demandas productivas.
Algunos clientes del centro y el occidente del país argumentan la lejanía de nuestra empresa como impedimento para realizar los contratos, explica Alejandro Soto Agüero, director de gestión tecnológica.
Y vale preguntarse, ¿acaso Guantánamo está más distante de cualquier provincia cubana que Brasil o Vietnam, de donde se importan muebles actualmente?
Opinan los conocedores que Muebles Imperio ahora es una empresa fortalecida, con control interno, en perfeccionamiento, que cuenta con capital para cumplir sus compromisos productivos, cuyos trabajadores fueron estimulados por los resultados del 2009, y aunque no fueron así las proyecciones para el 2010, sí logró vencer los planes para el Turismo, el Programa de Desarrollo Local, las casi 5 000 cunas para el Plan Turquino y más de 20 000 cabos para la Empresa de Herramientas de Manos del territorio, pero volvió a quedar rezagada en los destinos a las Tiendas de Recaudación de Divisas (TRD).
¿Por qué? Por la consabida y reiterada falta de madera. Las empresas forestales del territorio, según lo aprobado por el balance nacional, debieron suministrar a Muebles Imperio 610 metros cúbicos de esa materia prima durante el año recién concluido, y solo entregaron 287 metros cúbicos, es decir, el 47% de lo planificado.
Como agravante, hay que decir que el mayor porciento de las entregas fue de algarrobo y pino,
especies que, a decir de Enrique Delgado Cantillo, no son de buena calidad para la confección de muebles, sobre todo por las pérdidas que generan en su procesamiento.
Explica el director general que ante la carencia de madera de producción nacional se trabajó con tableros importados, con lo que ello significa en la erogación de divisas y en el encarecimiento de la materia prima.
Reconoce que en el año recién finalizado mejoró la calidad de la madera suministrada por las empresas forestales, sin que ello quiera decir que hayan erradicado los problemas tradicionales de humedad, vitolaje y rajadura.
¿Continuará siendo la falta de madera el principal problema a enfrentar en el nuevo año por este colectivo? Nadie lo puede asegurar. Hasta el 2009 el argumento de la rama forestal radicó en la no inclusión de la empresa en el balance nacional para la entrega de la materia prima. Una vez incluida en el 2010, volvieron a fallar los suministros.
Lo que sí está claro es que el colectivo de Muebles Imperio está deseoso de poder explotar mejor sus potencialidades, a partir de un mayor abastecimiento de madera, y de enfrentar con éxito sus retos para el presente año.
Este año su prioridad se dirigirá a la producción de muebles para la población (venta en divisas y también en moneda nacional), después para el turismo y la exportación, sin relegar los cabos de herramientas ni los pedidos para organismos.
Relacionado con el sector turístico, el inicio del 2011 pinta algo mejor que en años precedentes, pues ya se tienen contratos con los hoteles Punta Arena (Varadero), Pernik, Dos Linos y Mayabe (Holguín), Sierra Maestra (Granma) y Martí (Guantánamo). En proceso están los preparativos para amueblar 110 habitaciones del Hotel Jagua (Cienfuegos), con el cual sumarían 300 las que Muebles Imperio debe habilitar durante el año 53 de la Revolución.











