*Resumen de las intervenciones
En intercambio con los diputados, Marino Murillo Jorge, vicepresidente del Consejo de Ministros y titular de Economía y Planificación explicó pormenores del documento que fue elaborado por una comisión, presidida por el General de Ejército y segundo Secretario del Partido y presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Raúl castro Ruz, quien además encabeza la jornada de discusión.
Las actuales condiciones de la economía cubana, obligada a elevar los índices de productividad, calidad y eficiencia y en medio de la incertidumbre de la economía mundial, dada a las reiteradas crisis que la afectan, junto a la intensificación del bloqueo de los Estados Unidos, constituyeron razones suficientes para la programación de nuevas estrategias que garanticen la continuidad del modelo económico socialista en el país, resumidas en el pergamino.
Previo a la reunión, unos 433 diputados hicieron llegar a la Secretaría de la Asamblea Nacional del Poder Popular unos 755 planteamientos, de ahí la explicación exhaustiva de Murillo Jorge sobre los diferentes temas.
La gestión económica que abarca la actividad empresarial, el sistema presupuestado y las cooperativas; las políticas macroeconómicas, inversionista y social, entre otras, sufrirán cambios profundos, con el propósito de perfeccionar aspectos medulares de la vida económica y social actual. Cada capítulo y lineamiento recoge resumidamente las estrategias a seguir, expuestos en consulta popular como muestra indiscutible de la democracia con que cuentan los cubanos
Es hora ya de eliminar de nuestro vocablo y hacer diario términos como improductividad del trabajo o pérdidas económicas, frutos del descontrol y la débil fiscalización de directivos. Se precisa del uso racional de recursos materiales, humanos y financieros, de la eliminación de subsidios y gratuidades indebidas y de convertir el trabajo en la verdadera y única vía de ingresos para los ciudadanos. La erradicación de las plantillas infladas, el incremento del Trabajo por Cuenta Propia y una nueva política tributaria e impositiva trascienden como las medidas de mayor impacto.
Resulta necesaria e impostergable la actualización del modelo económico cubano, que no renuncia a ser socialista y que avalará la permanencia de la Revolución y los indiscutibles avances del pueblo cubano.











