Sus calles rectas y la ausencia de elevaciones convidan a caminar de un extremo a otro de la urbe; mientras las casas más antiguas con sus horcones de madera rolliza, sus techos de zinc o tejas de barro y sus amplios portales, recuerdan la época en que por ordenanza de la corona española se expandían los comercios y crecía y desarrollaba la Villa de Santa Catalina de Guantánamo, joven dama que el primero de diciembre cumple 140 años.
Contrario a lo sucedido en otras partes de la isla, Guantánamo, que en nombre aborigen significa “el río de la
tierra”, “tierra entre ríos ”o “tierra de ríos” no fue fundada como Villa por los españoles, y sólo se le otorga este título en 1870, a petición de su ayuntamiento. La jurisdicción Guantánamo existía desde 1843 y para finales de los años 60 del siglo XIX la comarca tenía más de mil 700 pobladores.
Varios historiadores coinciden en afirmar que el título se concede como instrumento propagandístico para dar fe del respaldo de sus habitantes a la corona española, tras iniciada la primera guerra de independencia en 1868, y una segunda razón está dada por el desarrollo económico alcanzado en la zona, desde la llegada de los colonos franceses que huían de la revolución haitiana.
140 años han pasado, testigos de la incorporación de los mejores hijos de Guantánamo a las gestas libertarias del 68 y el 95, que tuvo como máxima figura de esa etapa de lucha al Mayor General Pedro Agustín Pérez, hombre de confianza de Martí.
Desde esta ciudad se comenzaron a distribuir en Cuba los primeros ejemplares de esa joya literaria que es la Edad de Oro. Y, a principios del siglo XX, sus calles fueron recogidas en la acuarela y el verso del impulsor de la
vanguardia poética en Latinoamérica, el guantanamero Regino Eladio Boti, quien con su lírica universalizó su natal aldea entre el mar y la montaña.
Hoy esta dama de 140 años, la Villa más joven de Cuba, con más de 208 mil habitantes en la actualidad, festeja con el privilegio de ser madre de hijos como el primer cosmonauta latinoamericano, varios campeones olímpicos y mundiales y grandes músicos seguidores del legado pianístico de Lilí Martínez o del toque de las pailas de Elio Revé.
Llega diciembre y vuelve la urbe del Guaso con su guantanamero Evento Fiesta a la Guantanamera, galas, presentaciones de libros y teatrales, junto a la realización de una feria de arte popular, el encuentro entre las Tumbas Francesas de Holguín, Santiago de Cuba y Guantánamo, y un simposio sobre el patrimonio de los pueblos del Caribe, forman parte de las actividades. La ciudad es una gran dama de fiesta.











