
Hasta el cierre de octubre, la entidad fabricó tres mil 339 de esos obturadores, empleando semi-productos adquiridos en China. En Cuba no existen siderurgias que puedan proveer a Valbo de cuerpos, tapas y cuñas de acero, en la cuantía necesaria para su producción masiva.
En la industria se hacen las labores de maquinado para su terminación y la confección de otros elementos como los vástagos, así como el montaje, acabado y pruebas. Aún así, los especialistas aseguran que tienen entre un 15 y un 30 por ciento de menor costo en divisas que las importadas.
Además, las válvulas guantanameras cuentan con el aval de satisfacer a las normas de calidad del Instituto del Petróleo de los Estados Unidos, de las más exigentes en el mundo.
Sus compradores fundamentales en el país son la Unión Eléctrica (UNE) y Cuba-Petróleo (CUPET), pertenecientes al Ministerio de la Industria Sidero-mecánica.
Aunque al colectivo de Valbo les estimula el hecho de estar próximos a materializar la confección de una cifra record, es válido señalar que ésta apenas representa una parte de la capacidad nominal de la industria, fundada hace unas dos décadas.
El problema se origina a partir de la propensión de empresas y organismos nacionales a adquirir en el exterior válvulas análogas a las que confecciona Valbo, aunque también ha incidido la inestabilidad antes presente en la producción debido a las dificultades afrontadas con el suministro de los componentes semi-elaborados.
Cada año, Cuba importa apreciables cantidades de esos elementos para ser utilizados en la ejecución de nuevas inversiones industriales, acueductos, la extracción de petróleo y la generación de electricidad, entre otros sectores.
En su empeño de acrecentar su aporte al ahorro de divisas por la nación, los trabajadores de la empresa guantanamera asimismo completaron la fabricación de más de dos mil bridas de acero, para bajas presiones, planas o de cuello corto, según las soliciten los clientes, fundamentalmente la UNE y CUPET.
Las bridas son anillos con ojales para tornillería y juntas de amianto como sellador, que se sueldan a los extremos de tuberías con el propósito de facilitar el montaje de redes técnicas o conductoras.











