
La fuerza forma parte de los dos mil 500 efectivos del EJT que participan en esas tareas, dislocados en 43 campamentos esparcidos a lo largo de la Isla.
Sus integrantes se subordinarán a la Unidad Empresarial de Base (UEB) de Vías, Obras y Construcciones Ferroviarias del territorio, donde ejecutarán trabajos de mejoramiento en la vía central San Luis-Guantánamo, ramales y subramales, tarea imprescindible para elevar con seguridad la circulación más rápida de los trenes.
“Para el cumplimiento de su misión, los soldados y sus jefes recibieron una preparación previa sobre las normas para el mantenimiento y la reparación de las vías férreas, así como sobre seguridad y salud del trabajo”, afirmó Pedro Durruty, director de la entidad.
En aras de restablecer las condiciones técnicas de las vías, los bisoños obreros ferroviarios contarán con la asesoría de experimentados técnicos, especialistas y trabajadores del sector.
Además de la línea de 77 kilómetros entre la capital guantanamera y la localidad santiaguera de San Luis, con la labor de los combatientes del EJT podrán ser beneficiadas la línea Caimanera-Honduras, de 34 kilómetros, así como los ramales Guantánamo-Boquerón y Guantánamo-Maquey.
También los subramales que sirven para el trasiego de caña en las empresas azucareras Argeo Martínez y Manuel Tames.
Este año, la UEB de Vías, Obras y Construcciones Ferroviarias acometió un plan de reparación capitalizable en siete kilómetros de líneas, que incluyó cambio de traviesas, raíles y el riego de piedras.
“Contando con los combatientes del EJT, el próximo año nos proponemos ejecutar esas labores en otros 15 kilómetros”, indicó Pedro Durruty.
Simultáneo al arreglo de las vías, en Guantánamo se avanza en la rehabilitación de puentes ferroviarios. En estos momentos trabajadores de la Empresa Astilleros del Oriente, de Santiago de Cuba; y de la UEB guantanamera reparan dos pasarelas en la vía principal.
Cuba hace un descomunal esfuerzo que realiza para rehabilitar su sistema ferroviario en el plazo de tres años, a pesar de las complejas circunstancias económicas que atraviesa.
En 2010, el Ministerio del Transporte asignó el grueso de sus inversiones al programa, tomando en cuenta que alrededor del 80 por ciento de las cargas se mueven por ese medio.











