Guantánamo.- Los modelos de pronósticos anuncian que el huracán Tomás afecta a la provincia más oriental del archipiélago cubano, Guantánamo, con fuertes lluvias y vientos, así como penetraciones del mar que pueden llegar a provocar inundaciones costeras en zonas del litoral.
De ahí que es imprescindible adoptar todas las medidas de precaución para evitar perdidas de vidas humanas y minimizar las materiales. Las zonas de Punta de Maisí y Baracoa, son de las más propensas al azote del organismo tropical que transita por el Paso de los Vientos, en la jornada de este viernes 5 de noviembre.
El favorable comportamiento de las lluvias, fundamentalmente en octubre, permitió que la mayoría de los embalses de Guantánamo acumularan suficiente líquido por lo que se encuentran casi al tope de sus capacidades, incluso la presa La Yaya, la de mayor capacidad, vierte, y ello podría ocasionar inundaciones en zonas bajas de producirse intensas lluvias.
Entre las primeras orientaciones del Consejo de Defensa provincial, activado con todas sus estructuras, está, en primerísimo orden, adoptar todo lo previsto en los planes con el marcado objetivo de preservar la vida de las personas, y salvaguardar los recursos estatales y privados.
La evacuación de las personas residentes en zonas bajas y proclives a inundaciones, así como el traslado hacia centros preparados para atenderlos, con las condiciones necesarias de hospedaje y alimentación, constituyen otras de las acciones que se acometen.
La efectividad del sistema de la Defensa Civil en Cuba es reconocida internacionalmente por la forma y los métodos que utiliza para asegurar la vida de las personas y sus bienes materiales.
Es por ello que el pueblo está orgulloso de su gobierno que alerta, previene, asegura los recursos necesarios para proteger a sus hijos ante catástrofes naturales como los ciclones e intensas lluvias, muy frecuentes en la zona geográfica donde está enclavada la Mayor de las Antillas.
En la oriental provincia de Guantánamo, como en todo el país, permanece encendido el bombillo rojo para minimizar las secuelas del organismo tropical Tomás, para que éste no coja desprevenido a ningún compatriota.











