Guantánamo.- Nuevamente, por décimo novena ocasión consecutiva, la aprobación en la Asamblea General de las Naciones Unidas, de la resolución de condena al bloqueo económico y financiero, impuesto, por el gobierno de los Estados Unidos a Cuba, es la demoledora respuesta de la comunidad internacional a la genocida política que el imperio del Norte revuelto y brutal mantiene contra la Mayor de las Antillas, desde hace 50 años.
Al igual que el año anterior 187 países del mundo dieron su voto por poner fin al bloqueo. Como ya es costumbre volvieron a ser los Estados Unidos y su fiel Israel, quienes votaron en contra, pues es en esta ocasión Islas Palau, otro apéndice imperial prefirió acompañar a Micronesia e Islas Marshall en el bando de los que se abstuvieron.
En la sala principal de la sede de la ONU, a cara descubierta, el mundo contestó a las ignominias yanqui contra la Isla, con un demoledor SI, al cese del bloqueo, y reafirmar su respaldo a Cuba y su derecho a decidir su propio proyecto social, que históricamente ha apoyado, apoya y apoyará siempre cualquier causa justa en cualquier parte del planeta.
En estos 50 años de Revolución muy alto es el precio pagado por los cubanos por defender. “Esta libertad de corazón abierto”, como diría el poeta Fayad Jamis. Baste mencionar las carencias y sufrimientos provocados por un genocida bloqueo que, por medio siglo, ha costado la pérdida de 751 mil 363 millones de dólares, negando a los cubanos el acceso a mercados de alimentos y medicinas.
El voto de condena, volvió a romper la solemnidad habitual de la sala principal de la ONU, y se sucedieron las muestras de felicitación y respaldo a la delegación cubana, poco importaron las presiones que se sucedieron, por parte de la representación norteamericana. El mundo votó por la justicia. Por el ejemplo de resistencia y solidaridad que, a pesar de las restricciones del bloqueo, da Cuba al mundo.











