Guantánamo.- El bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra la Mayor de las Antillas es un acto de guerra que tiene como propósito hacer rendir a su pueblo por hambre, necesidades y enfermedades.
Informe Cuba contra el bloqueo 2010
Los efectos de la injusta e injustificable política norteamericana contra la Isla no solo la afecta hacia su interioridad, sino que las sanciones unilaterales contra Cuba tienen un extendido efecto fuera del territorio norteamericano sobre empresas y ciudadanos de terceros países.
Es por ello que hoy más que nunca exigimos su levantamiento; a los cubanos nos asiste ese derecho en nombre de los más de 7 millones que hemos nacido y crecido bajo el cruel estigma, sufriendo carencias y daños en los disímiles sectores de la vida económica y social.
Los niveles de vida de la población de seguro serían mucho más altos sin la presencia de las hostilidades sistemáticas a que hemos estado expuestos desde los dictados de Eisenhower, ocasionando daños económicos directos de unos 751 363 millones de dólares.
De manera ilegal y moralmente insostenibles siguen vigentes las leyes del bloqueo, incluso recrudecidas, en ocasiones, mediante la actual administración norteamericana, a pesar de que el jefe de la Casa Blanca prometió cambios en dicha política. Sin embargo, en Septiembre de 2010, Barack Obama prolongó el cerco, justificando la medida con los intereses de Estados Unidos.
Lo cierto es que, el bloqueo constituye una violación del derecho internacional y de los derechos humanos de todo un pueblo; si soy más explícita, podría decir que viola los derechos constitucionales de los ciudadanos los derechos soberanos de muchos Estados en su aplicación de extraterritorialidad.
Desde 1992, en la Asamblea General de las Naciones Unidas, se viene presentando un proyecto de Resolución bajo el título “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”, que ha recibido el apoyo unánime de los países, lo que confirma la justeza de nuestras exigencias.
El próximo 26 de octubre, nuevamente se dejará escuchar la voz de la razón de nuestro pueblo y de la de todos aquellos que permanecen, a pesar de las presiones, a nuestro lado. Por decimonovena ocasión consecutiva, los miembros de la Asamblea General de la ONU votarán por dicha resolución, la que el año anterior recibió el apoyo de 187 naciones y el rechazo de solo tres (EE.UU., Israel y Palau).
El sufrimiento de las familias cubanas durante medio siglo de tenaz lucha por la supervivencia, impuesto por el gobierno de los Estados Unidos, necesita alivio. Es intolerante que el odio rapaz continúe adueñándose de nuestras vidas.
Este 19 de octubre se cumplieron exactamente 50 años de haberse instaurado el genocidio contra Cuba. El bloqueo económico, comercial y financiero ya es una política fracasada, y lo único humanamente y lógico posible es que de una vez y por todas sea levantado. Cuba no renunciará a su lucha hasta alcanzarlo.











