
Hasta inicios de septiembre pasado 227 pacientes cubanos recuperaron la audición mediante este avanzado ingenio, en su mayoría infantes, entre ellos 27 sordociegos, según el Servicio de Otorrinolaringología del Hospital Hermanos Ameijeiras, de esta capital.
En algunas latitudes el costo de un implante coclear ronda los 60 mil dólares, sólo colocar el equipo al niño cuesta alrededor de 15 mil dólares, luego se le suma el precio de la compleja operación y la rehabilitación de los menores.
De manera gratuita en la isla caribeña los candidatos a ser implantados son sometidos a un examen para determinar sus verdaderas posibilidades.
Esa técnica consiste en la conexión de la cóclea, del oído interno, a un procesador de lenguaje.
Según los especialistas, los sonidos se transforman en impulsos eléctricos y llegan directamente al cerebro.
Recomiendan indicárselo a los pacientes que nacieron sordos y a los que perdieron la capacidad auditiva después de haber aprendido a hablar.
Posterior al proceso quirúrgico se inicia un programa de rehabilitación a fin de adquirir el adiestramiento necesario para el aprendizaje del lenguaje auditivo, señala la Agencia de Información Nacional.
Los esfuerzos de las autoridades del país caribeño no quedan en el hecho médico, sino que asume -igualmente de forma gratuita- la parte de la Enseñanza Especial.
En ese sentido, el ministerio de Educación estableció una atención más centrada en esos niños implantados, supervisados por un grupo de orientación y seguimiento que realiza de manera sistemática una evaluación psicopedagógica y actualiza el diagnóstico integral.











