Una vez más se quiere silenciar la voz de la democracia que intenta rescatar su mandatario, exige su retorno a las funciones habituales y rechaza enérgicamente las declaraciones que se atribuyen a la llamada Sociedad Patriótica, de Lucio Gutiérrez que proclama explícitamente sus intereses desfachatados de poder; un nuevo Honduras se gesta pero se olvidan de las masas, que por vez primera, han contado con verdaderos derechos, negados tantos años anteriores por gobiernos pro imperialistas.
¡Qué casualidad que haya sido Ecuador esta vez el escogido! Un grupo de policías, en protesta contra la negación al veto de la Ley de Servicio Público que contempla eliminación de bonificaciones y ascensos, tomó hoy violentamente el regimiento número 1 de la ciudad de Quito donde se encontraba Correa para intentar dialogar, y el que se vio obligado a abandonar por los hechos violentos que se desencadenaron allí.
Conocidas las noticias el gobierno de Cuba y muchos otros de América Latina hacen patente el pleno apoyo al Presidente ecuatoriano y a su pueblo. El respaldo es mayoritario, la decisión democrática mostrada en las urnas escogió el camino de la verdad y ese es el que hoy defienden los hijos más nobles de esa nación cuando intentan rescatar al presidente.
El intento de golpe de Estado propinado hoy a la constitucionalidad ecuatoriana es expresión de la prepotencia ya conocida de los grupos de poder, una forma abierta de prepotencia que solo sirve a los intereses externos a la región latinoamericana que hace florecer la libertad e independencia de los pueblos, pretendiendo impedir el avance de procesos transformadores, en lo económico y social.
que de todas las naciones se dejen escuchar las voces, limpias y auténticas, esas que defienden el sueño de la esperanza, de hoy y por el futuro, para las actuales y venideras generaciones











