Guantánamo.- Como un huracán de categoría cinco irrumpía Lucius Walker cuando se trataba de pasar ayuda para Cuba. Así desafió las absurdas medidas que hace medio siglo impuso el Imperio a esta Isla indomable que ha demostrado que su Revolución triunfó para quedarse.
El director ejecutivo de la Fundación Interreligiosa para la Organización Comunitaria (IFCO, por siglas en inglés), en una ocasión aseguró que"cualquier cosa que nosotros hagamos es en primera instancia una respuesta al amor que Cuba ha brindado al mundo".
Y en eso tuvo mucha razón, pues Cuba es ejemplo de internacionalismo y abanderada con su solidaridad de las palabras de Fidel: no damos lo que nos sobra sino que compartimos lo que tenemos.Corría el año 1992, cuando pisó la Isla por vez primera al frente de la Caravana de la Amistad. Cuba atravezaba entonces la difícil etapa del periodo especial, y la primera Caravana de la Amistad Estados Unidos Cuba, con 45 vehículos recorrió unas 90 ciudades norteamericanas y recogió apenas 15 toneladas de medicinas, útiles escolares y alimentos, para llegar al puesto fronterizo de Laredo.
Su valentía, siempre a prueba, permitió desafiar las leyes, las penas de hasta diez años de cárcel y multas de hasta 250 mil dólares, en aras de lograr cruzar la frontera en territorio mexicano con ayuda humanitaraia para nosotros los cubanos; la misma que se multiplica en otras tierras con la Misión Milagros, y el método Yo Si Puedo, para lograr acabar con el analfabetismo en América Latina.
Sabemos que se fue convencido de que perdurara el proyecto social cubano. Cuba seguirá aquí para continuar brindando el ejemplo de que otro mundo mejor es posible; eso también con sus acciones lo demostró Lucius Walker, un hombre que desafió el bloqueo de Estados Unidos a Cuba.











