
En las cercanías del poblado de Baitiquirí, en el municipio de San Antonio del Sur, a unos 60 kilómetros de la ciudad de Guantánamo, se desarrolla felizmente uno de los principales proyectos medioambientales: la reforestación con el Nim.
Decenas de trabajadores laboran en el proyecto medioambiental, tanto en la siembra de las posturas como en el cuidado de las mismas para desbrozar las malezas que intentan cortar la salud de las posturas plantadas.
Los suelos de esta región están afectados por la erosión, la salinidad y tienen bajo contenido de materia orgánica, de ahí que el éxito del proyecto cobra mayor fuerza y solidez, lo que también expresa que en la voluntad de trabajar radica la clave para transformar el paisaje semidesértico en Guantánamo.
Los pasajeros que transitan por la carretera Guantánamo-Baracoa, específicamente en la zona del litoral Sur, pueden apreciar los cambios en el paisaje de esa zona, conocido como el semidesierto cubano, el área geográfica donde menos llueve anualmente en la Mayor de las Antillas.
Una estrategia de reforestación bien concebida, auspiciada por la delegación territorial del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, así como la Agricultura, permite estabilizar las fincas forestales para llevar adelante los programas previstos en la siembra de árboles.
Diferentes especies resistentes a la sequía, como el Guayacán Negro y el árbol del Nim, son frecuentes en el lugar, y ya aportan un verdor significativo en varios tramos de la franja costera Sur, como también se le denomina a esa zona.
La acción del hombre es la causa fundamental de los cambios climáticos que afectan al planeta, pero es la misma mano del hombre la que puede salvarlo con su actuar consciente y a favor del medio ambiente.













