
Se refirieron así al asesinato de 72 emigrantes en aquel territorio, descubiertos sus cuerpos el pasado 25 de agosto, acerca del cual expresaron su enérgica condena y repudio.
Reunidos la víspera en esta ciudad, unos 40 kilómetros al suroeste de la capital, los ministros reiteraron la necesidad de establecer en el menor tiempo posible un Observatorio de Derechos Humanos a nivel regional en México.
Además, convocar a la mayor brevedad a una reunión extraordinaria del diálogo entre el Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) y México sobre seguridad democrática, con el objetivo de tomar medidas concretas.
Solicitaron a las autoridades mexicanas continuar el esclarecimiento del crimen y castigar a los responsables para que este hecho no quede impune, una sanción que debe ser un precedente para garantizar los derechos humanos de la población migrante.
Igualmente, los cancilleres confirmaron el compromiso regional de continuar el combate contra los grupos dedicados al tráfico y trata de personas, narcotráfico y crimen organizado, promoviendo la coordinación con las autoridades encargadas de la seguridad.
Ese encuentro fue previo al programado para este viernes entre esos funcionarios, sus homólogos de Defensa y del Interior o Gobernación, fiscales generales y jefes de las fuerzas policiales para debatir sobre seguridad en el área.
Los representantes de gobiernos integrados al SICA coordinarán acciones para luchar contra las bandas del narcotráfico, las del crimen organizado en general y las dedicadas al tráfico de armamento y personas.
Los ministros de Relaciones Exteriores reunidos ayer en Antigua fueron los de Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Panamá, Belice, Honduras y República Dominicana.











