Entre el júbilo y el inevitable recuerdo a los caídos, Vietnam celebra su Día Nacional mirando el futuro con optimismo, pues razones y objetivos le sobran, reporta Prensa Latina.
Por lo pronto, par de feriados amplían el descanso de fin de semana, como premio a los logros socio-económicos del país y su exitosa inserción en el concierto regional y mundial.
Los capitalinos en particular tienen cita nocturna alrededor del lago Hoan Kiem para disfrutar un espectáculo pirotécnico que se antoja preludio del cercano Milenio de Thang Long-Hanoi.
Pese a la arraigada y obsoleta- imagen del vietnamita sonriente con sombrero cónico y bicicleta, el país celebra además el avance en su meta de convertirse en nación industrializada para el 2020.
Pero este desarrollo galopante tuvo su origen el 2 de septiembre de 1945, tras la Revolución de Agosto, cuando el presidente Ho Chi Minh proclamó el nacimiento de la república vietnamita.
De todos los rincones del mundo llegan mensajes de felicitación y enviados de 21 países a la fiesta nacional, todos recibidos por el presidente Nguyen Minh Triet y altas autoridades políticas.











