
La cámara hiperbárica simula altas presiones atmosféricas y le suministra al paciente oxígeno puro, libre de otros gases que se encuentran en el aire que respiramos, y se considera un método eficaz en el tratamiento de afecciones que originan déficit de oxígeno en el organismo (hipoxia), como sucede en el infarto cerebral agudo y la cardiopatía isquémica.
Según informó ayer a Granma el doctor Solerme Morales Cudello, secretario del evento y jefe del Servicio de Medicina Hiperbárica y Subacuática del Hospital Clínico-Quirúrgico Hermanos Ameijeiras, los especialistas participantes, fundamentalmente de Iberoamérica, analizarán de conjunto los protocolos curativos.
Son universalmente aceptadas las indicaciones de esta Medicina en el tratamiento de embolias, infecciones necrotizantes de tejidos blandos, enfermedad descomprensiva, heridas complicadas, osteomielitis crónica, quemaduras térmicas, abscesos craneales, entre otros.
Aunque conocida hace más de tres siglos, la oxigenación hiperbárica no alcanzó sus basamentos científicos hasta hace alrededor de 50 años. El desarrollo de esta especialidad comenzó en Cuba en 1986.













