De ahí que por estos días la lucha antivectorial se refuerza en todos los Consejos Populares de la ciudad de Guantánamo, y en específico en la zona sur, donde el vector quiso instalarse en tanques bajos, vasos espirituales, fosas y otros depósitos.
Miledis Rivero Rojas, responsable del programa de erradicación en la provincia, expresó que “se efectúa el tratamiento con productos químicos, según los requerimientos, unido a la exigencia con los ciudadanos, junto a la sostenida labor persuasiva y educativa para el autofocal.
El ir y venir de los operarios de la campaña con basucas listas para efectuar el tratamiento adulticida, responde a la acción de eliminar los mosquitos adultos.
“Este se aplica por cuadrantes en ciclo de siete días al ciento por ciento del universo compuesto por 10 mil 700 viviendas, ubicadas en 162 manzanas, expresa la bióloga del Consejo Popular”, Magdaelis Blanco.
Agrega, además que “también se aplica el malation pesticida aplicado a las fosas, cuya tonelada tiene un costo de 64 mil dólares en el mercado internacional, en lo que el país no estima esfuerzos para poder contrarrestar al peligro vector transmisor del dengue”.
El autofocal, otra vía eficaz para la lucha contra el Aedes
Josefa Fernández, vecina de Ahogados entre 8 y 9 Sur, cumple con rigor el tratamiento a los tanques con el bactivec, y la introducción en los mismos de peces para el control biológico.
“Mi familia es muy celosa con el cuidado de los recipientes con agua, y cada uno vela porque en el patio no existan botellas neumáticos, cascarones de huevo con líquido acumulado, pues no podemos darle cabida al mosquito, dijo.
“Mire, e incluso, tengo vasos espirituales, pero les cambio el agua todos los días, porque una cosa no tiene nada que ver con la otra, lo más importante es que todos sepamos que si no adoptamos las medidas para luchar contra el mosquito corremos el riesgo de enfermar por dengue, y eso hay que evitarlo con la prevención”, acotó Josefa Fernández.
Durante la visita se confirmó además, que los moradores, propician un ambiente de respeto a los compañeros de la campaña una vez que llegan al inmueble, al tiempo que reciben orientación de cómo ser más efectivos en este empeño de velar por la salud de toda la familia guantanamera.











