El panorama pintoresco que circunda a Baracoa, la Villa Primada de Cuba, habría puesto en apuros la resistencia vocal de Po Chue I, bardo chino del siglo IX que se ufanaba de alzar la voz y recitar una estrofa de poesía, cada vez que miraba un paisaje hermoso.
Baracoa, segundo municipio más importante de la provincia de Guantánamo, se afianza como la región que atesora “…para el naturalista más de un secreto, para el turista el encanto de un descubrimiento y, para todos, la maravilla de sus bellezas…”Tales virtudes se las atribuyó el científico anglosajón Alain Liogier a esta Primera Villa Cubana, instaurada el 15 de agosto de 1511 por Don Diego Velázquez, y que renace de los estragos causados por sucesivos y recientes fenómenos atmosféricos, incluidos un mar de leva y el huracán Ike.
La Ruta del Cacao, asociada a una de las plantas de más bondades en el mundo, se cuenta entre los incontables atractivos de la localidad, en la cual se dedican a producirla 400 caballerías y alrededor de dos mil campesinos, y otra parte no desdeñable se empeña en extraer las riquezas provenientes del coco, el llamado Árbol de Vida o de los 100 Usos.
De ambos renglones es la mayor productora la zona que tiene por principal núcleo poblacional al primero surgido en Cuba, y en la cual predominan las calles estrechas y casas de tejados rojizos, con trasfondo al que es imposible pedirle más originalidad y que conforman el mar, las corrientes fluviales y la exuberante vegetación que conquistó a los conquistadores.La belleza de estos parajes habría puesto en apuros la resistencia vocal de Po Chue I, bardo chino del siglo IX que confesó: “Yo alzo mi voz y recito una estrofa de poesía cada vez que miro un paisaje hermoso”
Circunda a La Primera en el Tiempo, macizo oriental Nipe-Sagua-Baracoa, uno de los emporios de la flora, fauna y agua en el Caribe Insular, región incluida entre los 34 puntos “calientes” de biodiversidad identificados en el planeta, una de las 200 comarcas priorizadas mundialmente para conservarse a nivel global, según el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF-Canadá).
La zona guarda en solo el siete por ciento de superficie de Cuba, la mayor diversidad de paisajes y tipos de vegetación de las Islas del Caribe, y por el lugar corren el Toa, el río más caudaloso de Cuba, el Yumurí que dio origen a uno de los cañones fluviales más hermosos del planeta.
El horadar de siglo que generó ese portento natural, en su zigzaguear por dentro de las serranías más abruptas del archipiélago, queda al alcance de la vista desde el viaducto La Farola, una de las siete maravillas de la ingeniería civil cubana, inaugurada en 1965 para salvar de la incomunicación, al paraje por donde se inició la conquista y colonización de Cuba y se asienta hoy el destino turístico más importante del Alto Oriente de la Isla.La catedral del poblado guarda la Santa Cruz de la Parra, una de las 29 colocadas por Cristóbal Colón en el Nuevo Mundo, y la única de ellas que se conserva.
Ciudad Primada llaman a Baracoa por ser designada su iglesia local sede del Obispado cubano en 1518, por bula del Papa León X, y establecerse ahí la primera capital de la Isla.
La cima peniplanada del Yunque, Monumento Nacional de la Naturaleza Cubana y paisaje arquetípico del nororiente cubano, se divisa desde cualquier punto de la que también ostenta en lo histórico esa categoría, otorgada por la Dirección Nacional de Patrimonio, del Ministerio de Cultura.
A la capital del cacao y el coco, se denomina también Ciudad Paisaje y Ciudad de las Aguas, por su entorno marino, exuberante vegetación, y acoger la zona más lluviosa de Cuba: las Cuchillas del Toa, cuyas casi vírgenes pluvisilvas, conforman, junto a los huracanes, la mayor “fábrica” de agua del archipiélago.













