Guantánamo.- En más de una ocasión me he molestado al escuchar criterios desfavorables y generalizadores de la juventud, mientras algunos se debaten en la hipótesis de que está perdida, yo prefiero demostrar que ha pesar del deterioro de muchos valores y las conductas por las que se cuestiona mi generación, aún en ella descansan importantes tareas, decisivas en los destinos de la Revolución Cubana.
Ahora cuando las altas temperaturas del verano convidan a vacacionar y la gran mayoría prefiere tomar un chapuzón en la playa, disfrutar de la programación televisiva, salir a bailar, excursionar en el campi y viajar hacia otras ciudades o parajes de nuestra geografía, algunos deciden donar quince días de sus vacaciones para integrarse a las Brigadas Universitarias de Trabajo Social (BUTS).
La iniciativa tuvo lugar por primera vez en Septiembre del año 2000 cuando el Comandante en Jefe Fidel Castro convidaba a los estudiantes universitarios a accionar en un fuerte movimiento que a lo largo de la Isla devino una exploración sin precedentes, cuyo fin apuntó a indagar en torno a dos temas fundamentales: la educación y la salud. Desde aquel momento las BUTS llegaron para quedarse.
A lo largo de una década el trabajo se ha intensificado en cada etapa veraniega. En esta oportunidad se han previsto en Guantánamo la participación 4 mil 237 jóvenes en dos etapas con la premisa de movilizar solo a quienes realmente hagan falta convocar, evitando tener la fuerza ociosa y lograr un uso racional de los recursos materiales.
Con el lema central A trabajar duro por la Revolución los futuros educadores, médicos, deportistas y profesionales del extremos más oriental del país tienen claridad de laborar en los frentes esenciales de las Brigadas: el constructivo, el social y el productivo.
Parece paradójico que sin tener dominio de estas labores puedan realizarlo, pero lo cierto es que con estas manos ágiles por estos días se impulsan la construcción de la carretera Guantánamo- Santiago, se preparan los túneles para la defensa ante una agresión armada y se acomete la reparación de centros educacionales en los municipios de Yateras y Niceto Pérez.
Los estudiantes de medicina por su parte avanzan como un gran ejército de batas blancas realizando pesquisas en las comunidades, apoyando las campañas de vacunación y el trabajo en los cuerpos de guardia, para de conjunto con los especialistas evitar la propagación de enfermedades virales y otras que se agudizan en esta
época del año.
Pero los niños también se benefician a partir de la labor de las brigadas universitarias, las diferentes áreas deportivas de los consejos populares cuentan con los estudiantes de cultura física para conducir la práctica de los deportes y los juegos de participación que tanto gustan y entretienen a los pequeños en su período vacacional.
La producción de alimentos se mantiene como otra de las grandes prioridades, por eso es importante que otro grupo se mantenga vinculado a los huertos, parcelas y fincas de los centros educacionales y cooperativos, para garantizar la cosecha de vegetales, hortalizas y viandas que demandan para el autoabastecimiento y otros con destino a la canasta de la población.
Ejemplos como este se replican en esta etapa por todo el país, porque las BUTS demuestran que el principio guevariano de la vinculación estudio trabajo no es una utopía para la formación de las nuevas generaciones.
Por eso cuando pienso en estos jóvenes, dispuestos, incondicionales y conscientes de la realidad de su tiempo, que les impone más trabajo y sacrificio, no puedo permitir cuestionamientos radicales y alejados de los análisis dialécticos. Ninguna sociedad es perfecta, pero en esta como en ninguna otra, serán los jóvenes eternos rebeldes, pero capaces de accionar para el bien de nuestra obra social en las más difíciles circunstancias.













