
El joven matancero Participaba en la vida estudiantil del centro, y allí salió electo y reelecto en diversos cargos dentro de la directiva de la asociación de alumnos, al tiempo que practicaba como deportes la natación, el baloncesto y el remo.
José Antonio, con la corta edad de 18 años, matricula en la Facultad de Arquitectura de la Universidad de La Habana, donde fue elegido como delegado de asignatura y de curso.
Llega el año 1952 y con este nuevos problemas para Cuba. Ante el artero golpe de estado del 10 de marzo, por el ex dictador Fulgencio Batista, José Antonio se une a los miembros de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) en busca de armas, que no llegan, para luchar contra el cuartelazo.
En el curso 1953-1954, Manzanita, como cariñosamente le llaman sus compañeros por el color sonrosado de su rostro, es electo presidente de la Asociación de Estudiantes de la Facultad de Arquitectura y forma parte de la FEU.
Asiste en Chile al Segundo Congreso de Estudiantes Latinoamericanos y al recorrer algunos países da a conocer la lucha que se libra contra el desgobierno de dictador Batista, y cuando se celebra el aniversario XXIV del asesinato del líder estudiantil Rafael Trejo, José Antonio asume la presidencia de la FEU. Por entonces ya ha recibido golpizas, persecución y encarcelamiento. Se radicaliza su acción revolucionaria.
En la ciudad de México, José Antonio firma con el líder de la Revolución Cubanala Carta de México, y después se dirige a Ceilán (actual Sri Lanka), donde participa en el Congreso Internacional de Estudiantes. A su regreso, por la persecución a que es sometido, pasa a la clandestinidad. Fidel Castro, el documento conocido como
En 1957, ocurrirían los hechos del 13 de marzo: el Asalto al Palacio Presidencial y la toma de la emisora Radio Reloj. José Antonio, al frente de un comando de 15 jóvenes, transmite una alocución al pueblo desde Radio Reloj. Sale hacia la Universidad y la policía lo asesina en un enfrentamiento junto a la escalinata de la Colina Universitaria.
José Antonio siempre fue el primero en todas las manifestaciones, durante las cuales, y en más de una ocasión resultó herido por los golpes y las represiones protagonizadas por los lacayos de la tiranía batistiana, al tiempo que era muy alegre y sereno, fiero en la lucha, afable en el trato, carismático, orientador en la tribuna, unitario y radical, severo en la crítica, humano, justo, desinteresado, modesto, amigo y compañero, quien además surgió de la masa abriéndose paso a fuerza de estudio y coraje, pues su expediente académico está aparejado con su trayectoria de líder estudiantil. Su ejemplo y su nombre están vinculados a la obra creadora de la patria, la misma que rinde homenaje hoy a este hijo pródigo que dejó su impronta a las actuales y futuras generaciones de cubanos todos.













