Si bien el duelo entre Brasil y Holanda estaba bien equilibrado, una gran parte de los entendidos en el deporte más universal indicaron a los del Gigante Sudamericano como ligero favorito para llegar a semifinales, sobre todo por la tradición futbolística y los méritos que tiene la selección verdeamarella.
Sin embargo, en la cancha de juego los de la Naranja mecánica se plantaron bien, y a pesar de iniciar debajo en el marcador supieron empatar para luego rematar a sus rivales y dejarlos fuera del certamen, que con todo éxito se desarrolla en Sudáfrica.
No obstante, si la derrota de Brasil causó decepción en millones de aficionados en el continente latinoamericano, tanto o más provocó la eliminación de Argentina a manos de Alemania, equipo que demuestra gran capacidad ofensiva, sobre todo en el contragolpe.
El desencanto llegó no solo por el descalabro, sino por la forma en que sucedió, una goleada de 4-0, que ni el más optimista de los alemanes pudo vaticinar. Desde jornadas precedentes se concibió el duelo como muy parejo en el que cualquiera de los dos podía llevarse la necesaria victoria.
Realmente los alemanes dejaron sin aliento a los de la albiceleste cuando cerca del minuto 3, del inicio del juego, Muller anidó la esférica en la portería argentina. Luego en la segunda mitad, ante el desespero de los sudamericanos, el contragolpe letal de Alemania se hizo sentir, y de qué manera.
El otro equipo europeo que eliminó a uno de Latinoamérica fue España a costa de Paraguay. Es justo consignar que aquí sí la gran mayoría de los pronósticos daban como favoritos a los españoles, pero los paraguayos se plantaron firme y vendieron cara la derrota.
Así las cosas de los cuatro equipos que avanzaron a semifinales, tres son de Europa y uno solo de América Latina, Uruguay, que enfrentará a Holanda mañana 6 de julio, en busca del primer finalista de la Copa Mundial de Fútbol.




