Interpretó el personaje principal de Mayerling y compartió el reparto con Tamara Rojo y Mara Galeazzi, bailarinas de primera línea. El encanto del escenario que representaba la época del imperio austrohúngaro estuvo acompañado por la orquesta filarmónica de esta capital.
Expertos comentaron que impregnó una magia a su personaje del Príncipe Rodolfo de Austria-Hungría, capaz de transmitir con su expresión corporal la historia de la familia imperial y sus problemas con el padre - de tipo político, sucesorio, ideológico- y un alejamiento afectivo de la madre.











