
El simbólico viaje sonoro inició en Italia, con tres movimientos de Antonio Vivaldi, uno de los compositores más prolíferos del siglo XVIII. Incluyó además el delirante tango, “Fuga y misterio” del argentino, Astor Piacciola, y “Guapango”, una recreación mexicana que Guido prefirió tocar de manera especial en Guantánamo, por su cercanía espiritual a esa nación centroamericana.
Para finalizar y a petición del público, Guido López Gavilán y sus músicos, regalaron dos veces la exquisita “Camerata en Guaguancó”, en compañía del coro Voz Tempo que dirige la maestra Antonia Luisa Cabal, Tusi. Una excepcional versión libre que el público correspondió con sus sostenidos aplausos y un acompañamiento en segundo plano de la célebre tonada final Ave María morena, Ave María morena.
Fundador de la orquesta Música Eterna y tenaz promotor de la cultura nacional, Guido López Gavilán, es merecedor de múltiples premios nacionales e internacionales por su gran talento y ha contribuido excepcionalmente al desarrollo del movimiento sinfónico y orquestal juvenil cubano.











