Como parte de un proyecto demostrativo nacional en desarrollo por la Oficina Nacional del Ozono, adscripta al Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, el Hospital recibió los chillers, destinados a suministrar el agua fría requerida por los climatizadores instalados en los salones quirúrgicos, laboratorios y otras dependencias de la institución.
El programa está encaminado a la sustitución de equipos convencionales que utilizan como
refrigerante a clorofluorocarbonos, en centros asistenciales de siete provincias del país. Cuenta con el apoyo material y técnico de una empresa suministradora extranjera comprometida con el cumplimiento del Protocolo de Montreal, adoptado a escala mundial para la eliminación de las sustancias agotadoras del ozono.
Ambas unidades tienen una capacidad nominal para producir 150 toneladas de agua fría por hora. “En el orden medio-ambiental, lo más significativo es que en ese proceso emplean el gas refrigerante R-134a, que no agota la capa de ozono”, señala José Hechavarría Rodríguez.
Según el jefe del Departamento de Mantenimiento del centro asistencial, la puesta en funcionamiento de las unidades enfriadoras propiciará además sustituir a varios climatizadores ubicados en varios locales que en conjunto consumen 223 kilowatts*hora. Los dos equipos son de última generación, con un programa computarizado que controla de forma integral su funcionamiento.
Tecnológicamente se distinguen por emplear la levitación electromagnética en el eje de los motores principales, por lo que carecen de cojinetes o rodamientos tradicionales y no requieren de aceites lubricantes, sustancias que también contaminan el medio ambiente.
Otra ventaja de las nuevas unidades enfriadoras es la elevada eficiencia energética, ya que consumen 0,4 kilowatts por cada tonelada de agua fría producida.
“Hay que resaltar que el montaje de los sofisticados equipos lo realizamos con los técnicos de refrigeración y la brigada de mantenimiento del hospital, ya que no se contó con una entidad especializada que se encargara de la tarea”, subraya Hechavarría.
Las modernas unidades ecológicas sustituirán a otra convencional dotada de gas R-11, dañino a la capa de ozono. La máquina tiene más de 20 años de explotación y un alto gasto de corriente. Expertos de la empresa proveedora llegarán próximamente a Cuba para certificar la calidad del montaje y asesorar su puesta en funcionamiento.













