Guantánamo.- Obreros, técnicos e ingenieros de la Empresa Constructora de Obras Hidráulicas de la Unión Constructora Militar (ECOH-UCM) de Guantánamo, laboran 12 horas diarias para que en la segunda mitad de julio el agua corra por la derivadora, túneles y canales de la obra hidráulica del siglo en este territorio y una de más importantes que acomete el país.
Yosvani Cutiño Clavel hace gala de pericia en el manejo del cargador frontal Toro, un equipo de fabricación rusa que en homenaje a su nombre traslada seis metros cúbicos de lodo, roca y piedra pulverizada, en cada travesía por un túnel de más de un kilómetro de longitud.
Al joven, oriundo del municipio holguinero de Mayarí Abajo, le han explicado hasta el agotamiento que del meticuloso perfilado de esa obra ingeniera, depende el arribo de las aguas del río Sabanalamar a la presa Pozo Azul, sin estorbos, y a más tardar en la segunda quincena de julio.
También lo han impuesto de que el tránsito del mineral por ese sendero subterráneo será por gravedad, a razón de un metro cúbico (m3) por segundo (entre 10 y 12 millones, por año), en correspondencia con el escurrimiento de esa corriente fluvial que, disciplinada, por el hombre, regará las fértiles, pero tierras del valle de Caujerí.
El ingeniero Laureano Chong, Director de la Unidad Empresarial de Base Norte-Sur Trasvase Guantánamo, explica que la inversión favorecerá el nivel de vida de alrededor de cinco mil 400 habitantes del mencionado plan agrícola, mediante la disminución de los costos, el incremento de las áreas bajo riego, y un aumento sustancial de la producción de hortalizas, viandas y granos, principales renglones de ese plan agrícola.
Pero también –asegura-, servirá de regulador de las avenidas del Sabanalamar, que con frecuencia inundan la cabecera del municipio y provocan considerables daños a sus viviendas y edificaciones sociales ubicadas, a ambos lados de la desembocadura del río.
Razones como esa espolean el ánimo emprendedor del “domador” Yosvani, quien a todas luces, con plena conciencia de la magnitud de la tarea puesta en sus manos, ha tomado a su “Toro”, a falta de cuernos, por sus dos palas mecánicas.
Mientras conversa con los reporteros y su movilidad impide que la lente de Lorenzo Crespo lo atrape en close up, va amontonando las rocas y otros residuos provenientes de la hasta poco desconocida montaña El Turco, horadada durante más de un año con precisión de relojería, por buldózeres y retroexcavadoras.
A pesar de la superpesada estirpe de la maquinaria utilizada en el moldeo de esa serranía, los obreros, técnicos e ingenieros de la Empresa Constructora de Obras Hidráulicas de la Unión Constructora Militar (ECOH-UCM) han logrado, dentro de lo posible, que el impacto ambiental sea mínimo, en esta parte occidental del macizo Sagua-Baracoa, uno de los 34 puntos calientes de biodiversidad identificados en el planeta.
No excavar ni romper más monte que lo aconsejable, es divisa seguida al pie de la letra, en la ejecución de una de las obras hidráulicas más importantes que acomete el país
La torneada cavidad cilíndrica donde se concentran ahora el joven y su máquina, se alarga 1 263 bajo tierra e integra la pareja de objetos de obra más importante de la inversión, junto a una derivadora de 47 metros de longitud y ocho de altura, que va tomando forma en ambas márgenes del río, conjunción que garantizará el paso expedito del mineral hacia el deprimido embalse.
En el valle ese tributo lo agradecerán con creces más de un millar de cooperativistas campesinos y trabajadores, agrupados en tres cooperativas de producción agropecuaria, cinco de créditos y servicios, y dos unidades básicas de producción cooperativa.
Agua segura para Caujerí, significa, por otra parte, elevar de las 10 mil toneladas actuales, a más de 30 mil la producción del lugar, donde la tendencia durante el último medio siglo es al incremento de duración de las sequías y a la reducción del ciclo, entre una y otra.
Esa porción de tierra dista aun de ser el jardín agrícola, la especie de paraíso económico y social que orientó Fidel, aun cuando se reporten avances imposibles de obviar: en 1994 se alcanzaron 25 mil toneladas, más de 30 veces lo que se produjo el año en que el Comandante en Jefe Primer Secretario del Comité Central del Partido lo visitó por primera vez.
Pero tales progresos no se corresponden con lo invertido desde la pasada década de los 80, cuando a raíz de la segunda visita del Máximo Líder de la Revolución, surgieron, como por encanto, cooperativas, escuelas, círculos sociales, derivadoras y presas, entre ellas Pozo Azul, cuya carencia de fuente de abasto propia figura entre las causas del actual trasvase.
También se gastaron cuantiosas sumas en un sistema de riego, que 25 años después es preciso rehabilitar y modernizar, para que humedezcan las 2 063 hectáreas irrigables, de las cuales 1 834 pueden dedicarse a cultivos varios y ganadería.
José Francisco Sáenz, delegado de la Agricultura en Guantánamo, informó a este órgano que este año se instalarán 11,2 kilómetros de tubería, de 84,6 previstos. “Ya hay más de 1 500 metros enterrados”, precisa Elías Sánchez Matos, con igual cargo en San Antonio del Sur, al referirse a esa labor, que en el instante de la visita de los reporteros, mostraba un atraso del cuatro por ciento en su ejecución.
El tiempo apremia
Luis Antonio Torres Iríbar, miembro del Comité Central y Primer Secretario del Partido en la provincia, subrayó para mediados de julio el agua del trasvase tiene que llegar al valle, “ya sea por la conductora vieja o la nueva”.
Luis Castro Benítez, uno de los ejecutores, menciona la posibilidad de que si se entorpece el progreso de la inversión, por falta de cemento u otro insumo, queda la opción de encauzar el río, a través del tunel principal, hasta Pozo Azul.
Durante esa no prolongada espera, el tiempo se emplea una estrategia en la que juega un papel fundamental la siembra de cultivos resistentes a la sequía, y aprovechar cualquier aguacerito para sembrar hortalizas, granos y viandas
Esos renglones –encabezados por el tomate- constituyen el fuerte de este plan agrícola que, además de Fidel, han honrado con su presencia el General de Ejército Raúl Castro, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, y los miembros del Buró Político José Ramón Machado Ventura, primer vicepresidente cubano; Ulises Rosales del Toro, Ministro de Agricultura, y Misael Enamorado Dáger, integrante del Secretariado.
En la coyuntura de una crisis económica mundial, resulta fácil deducir las dificultades que entrañan para el Estado Cubano erogar la suma a que se ha hecho referencia, y que es preciso amortizar en el más breve plazo.
Debe explicarse que junto a sus fines hidráulicos, el trasvase conlleva la eliminación de dos costosos e ineficientes bombeos, que actualmente consumen 4 800 megawatts-hora por año (un millón 2200 mil pesos convertibles en igual lapso), además de la instalación de una minihidroeléctrica que aportará energía barata.
El beneficio del trasvase es incalculable, precisó Torres Iríbar durante un encuentro con los representantes de las empresas que intervienen en el plan de reanimación de Puriales de Caujerí.
Aclaró que aquel excede los confines de valle, se extiende a este último poblado, a Guaibanó e incluso a la cabecera del municipio, ya que áreas agrícolas de casi todo ese territorio costero-montañoso engrosarán el Plan Director del Valle.
Esos cuantiosos gastos exigen revertirse en un esfuerzo mayor de sus beneficiarios, no solo produciendo más, sino con austeridad, uso racional de los recursos y ahorro, categoría esta última en la cual radican nuestras mayores posibilidades inmediatas, al decir de Fidel.













