El combate que desarrolla Guantánamo contra las tierras degradadas es de vital importancia para la provincia y el país, subrayó la licenciada Marianela Cintras, de la Estación de Suelos de la Delegación del Ministerio de la Agricultura.
En entrevista a este órgano, en ocasión del Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía (17 de junio), la joven investigadora explicó que el territorio constituye el escenario principal de un plan de acción contra ambos negativos fenómenos naturales. Explicó que forma parte de esa estrategia un proyecto sobre agricultura de conservación (siembra sobre cobertura vegetal, cero labranza, rotación de cultivos), ejecutado en la cuenca hidrográfica Guantánamo-Guaso, el cual devino semilla técnica para el Programa de Acción Nacional de Lucha contra la Desertificación y la Sequía.
A su vez, la región cubana más oriental acoge tareas esenciales del proyecto Coordinación, Monitoreo y Evaluación del Programa de Asociación sobre manejo Sostenible de tierra en Cuba. Esa iniciativa cuenta con un respaldo de 90 millones de pesos, 80 millones aportados por el Estado cubano y el resto por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF), de la ONU.
Las principales acciones del también denominado Programa Operativo 15 tienen lugar en la región semiárida Caimanera-Maisí, de mil 752 kilómetros cuadrados de extensión y considerada el ecosistema más frágil del archipiélago, por las escasas precipitaciones y elevada evapotranspiración.
Otros sitios guantanameros concebidos para la aplicación dell OP-15, son la cooperativa de créditos y servicios Enrique Campos y la unidad básica de producción cooperativa Eliomar Noa (Los Cerezos).
Esas entidades radican en los municipios Guantánamo e Imías, respectivamente, zonas con condiciones naturales afines a los objetivos del Programa: incrementar la productividad de los suelos afectados por diferentes causas, y eliminar los impactos negativos en la biodiversidad.
Abarca también los cambios climáticos y en relación con ellos desarrolla también un proyecto en Pinar del Río, provincia donde ocurren con frecuencia eventos meteorológicos extremos.
Por desertificación se entiende la degradación de la tierra en zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas derivadas de los efrectos negativos de actividades humanas.
Esos procesos incluyen la erosión hídrica, la erosión eólica y la sedimentación por esos agentes, la reducción a largo plazo de la cantidad o diversidad de vegetación natural, y la salinización o sodificación".
Por su parte, la sequía es una situación anómala del clima, en la cual disponibilidad de agua es insuficiente, para satisfacer las distintas necesidades de las poblaciones de seres humanos, plantas y animales.
Ambos fenómenos se manifiestan con crudeza en el Alto Oriente de la Isla, y entre las medidas para combatirlos descuella el paquete de programas tecnológico que permitieron a Cuba convertirse en 1999 en el primer país latinoamericano acreedor del Premio Mundial Salvando las Tierras Secas, instituido por el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).




