Guantánamo.- Cerca de 40 mil hectáreas erosionadas y con otras afectaciones como consecuencia de la sequía y la desertificación, fueron beneficiadas en la provincia de Guantánamo con diversas acciones de conservación de suelos en el último trienio.
Esas labores se desarrollaron principalmente en la franja costera sur Guantánamo - Maisí, considerada por muchas personas el semidesierto cubano debido a la aridez de los suelos, el predominio de cactus como vegetación, las altas temperaturas e intenso sol y por ser la zona donde menos llueve en toda la Isla.
El programa de lucha contra la desertificación y la sequía en el territorio más al oriente del país, llevó las medidas de conservación de suelo a las montañas donde abundan las plantaciones de café, viandas, coco, cacao y de arboles maderables.
En el período del 2007 al 2009 también se sembraron millones de arboles incrementándose el índice de boscosidad hasta el 40,4 % y la superficie boscosa en 0,4 %.
Estos resultados son apreciables en la llamada franja costera sur a ambos lados de la carretera que conduce desde la ciudad de Guantánamo, capital de la provincia hasta Baracoa, la primera villa de Cuba y segunda de América fundada por los españoles colonizadores.
Donde anteriormente sólo subsistían cactus y una vegetación baja, ahora crecen otras especies resistentes a la sequía, ente ellos, el Guayacán Negro y el árbol del Nim, sembrados por entidades estatales y la población residente en esa área.
La lucha contra la sequía y la desertificación en la provincia de Guantánamo incluye la construcción de embalses de agua y otras inversiones hidráulicas algunas de ellas aún en ejecución, como el trasvase del río Sabanalamar- presa Pozo Azul que garantizará el agua suficiente para la irrigación de las tierras productivas del Valle de Caujerí, en el municipio de San Antonio del Sur.













