Guantánamo.- En fase de terminación se encuentra el trasvase que conducirá agua desde el río Sabanalamar hasta la presa Pozo Azul, para beneficio de la principal zona hortícola de la provincia de Guantánamo, en el oriente de Cuba.
La obra se construye con el propósito de trasegar hasta 12 millones de metros cúbicos del vital líquido cada año, fundamentalmente para irrigar las más de dos mil hectáreas cultivables que tiene el valle de Caujerí, lugar idóneo para el cultivo del tomate y otras hortalizas, debido a las condiciones que tiene en cuanto a suelo y temperatura.
El valle está ubicado a unos 70 kilómetros al este de la capital guantanamera y pertenece al municipio de San Antonio del Sur.
Brigadas de la Empresa Constructora de Obras Hidráulicas (E.C.O.H.), de Holguín, culminaron las excavaciones para la apertura del túnel No. 1, de mil 262 metros de longitud, el mayor objeto que comprende el trasvase.
Ahora se trabaja en el retiro de los escombros, así como en la aplicación de una capa de hormigón proyectado y el anclaje con bulones de las paredes y el techo de la galería, para su sostenimiento, antes de darle el acabado definitivo.
La obra comprende además la derivadora que permitirá regular las aguas del río Sabanalamar para enviarlas hacia el complejo hidráulico, el túnel No. 2, mucho más pequeño y casi finalizado; la conductora doble que unirá a ambos pasadizos y el canal de salida hacia la presa Pozo Azul.
En el caso del embalse, se culminó la fundición del muro lateral derecho y en los próximos días se acometerán las labores en el izquierdo.
Ambas paredes de hormigón armado y 12 metros de alto desde los cimientos, contribuirán a sostener el dique de ocho metros de alto y cerca de 40 de ancho, con núcleo de hormigón ciclópeo y cimacio de hormigón armado.
El muro de cierre deberá concluirse en las próximas cuatro semanas, para embalsar el Sabanalamar y elevar su nivel aguas arriba de forma tal que inunde el túnel No. 1 con una corriente de 50 centímetros profundidad, en toda la amplitud del pasadizo.
Los trabajadores de la E.C.O.H. en estos momentos ejecutan el empalme por termofusión de los tubos de polietileno de alta densidad y mil milímetros de diámetro, que constituirán la tubería doble que pasará agua de una galería a la otra. Ya está excavada la mayor parte de la zanja donde serán soterrados.
Se optó por esa solución ingeniera pues permite mantener el desagüe de la lluvia en la cañada natural donde se encuentra. Un canal abierto enfrentaría los inconvenientes de ser obstruido por los arrastres de tierra de las alturas cercanas, en época de precipitaciones.
El trasvase de aguas del río Sabanalamar a Pozo Azul permitirá darle vitalidad al embalse de 14.8 millones de metros cúbicos de capacidad, carente de una cuenca natural y hoy con sus reservas muy deprimidas, debido al mal estado de las electrobombas que le envían el líquido desde una derivadora aledaña a la cercana presa Los Asientos.
La garantía del suministro de agua que propiciará la obra hidráulica, junto a la rehabilitación en marcha del sistema de riego instalado en el lugar hace más de 25 años, permitirá que el valle de Caujerí incremente sus áreas con irrigación y con ello triplicar las cosechas actuales de hortalizas, viandas y granos.













