Guantánamo.- Mientras el mundo festejó el Día Mundial del Medio Ambiente, el cinco de junio, una gran pesadilla aún navega en el Golfo de México: el derrame de petróleo que amenaza las costas del estado norteamericano de Si bien el fatídico accidente conmocionó al planeta, por las pérdidas de vidas humanas y el daño al ecosistema, queda evidenciado que la actitud del hombre ante la naturaleza es el principal responsable de la vida futura en
Sin embargo, en el territorio más oriental de Cuba, la provincia de Guantánamo, continúa el buen trabajo a favor del medio ambiente e incrementa su área boscosa gracias a los numerosos proyectos de reforestación en ejecución.
El Centro Ecológico Procesador de Residuos Urbanos (CEPRU), por sus resultados integrales, mereció la sede de la actividad central por el Día Mundial del Medio Ambiente.
La labor que allí realizan es un granito de arena en la batalla contra el cambio climático, un flagelo que se hace cada día más evidente y en el que toda la humanidad debe colaborar para detener el calentamiento global, y sus nefastas consecuencias para la vida futura.
Los devastadores desastres naturales este año, como el terrible terremoto que devastó Haití, o las recientes inundaciones en Guatemala, Honduras y El Salvador, y su frecuencia, nos alertan de que las alteraciones en el clima son evidentes.
Las realidades más notables están en los incrementos de las temperaturas medias globales del océano y del aire, la fusión generalizada de los hielos y la nieve, la elevación del nivel medio del mar, todo lo cual, sin dudas, altera los ecosistemas.
No obstante, en todo el archipiélago cubano la conservación de la naturaleza es una prioridad del Gobierno. Así, en Guantánamo, por ejemplo, continúan los estudios para salvar tierras secas del área semidesértica de la costa Sur oriental.
Esas y otras acciones concretas, más lo que representa el CEPRU, demuestran que cuando hay voluntad gubernamental, el hombre puede, y debe, hacer más por su entorno natural.













