Guantánamo.- En los libros está un caudal de conocimientos ignorado muchas veces. No se trata de encontrar en éstos solo la materia a examinar en la academia, son un regadío constante al espíritu y a nuestra cultura individual. ¡Bienaventurado quien descubra en ellos la sabia que sustenta la verdadera hermosura!
Cada 7 de junio se celebra el Día del Bibliotecario Cubano, tributo ganado a quien es considerado Padre de la bibliografía nacional. Antonio Bachiller y Morales, ve la luz por primera vez un día como hoy, 198 años atrás, y a casi ya dos siglos del acontecimiento, permanece vivo en el corazón de todos los que reconocen sus incuestionables méritos que lo convirtieron en un hombre virtuoso y entrañablemente criollo.
Fue Carlos Manuel de Trilles quien le concedió a Bachiller ese apelativo que trasciende hasta nuestros días, teniendo en cuenta sus significativos aportes para la bibliotecología y cultura cubanas. Al decir del intelectual, “su obra es el primer trabajo compilado con suficiente amplitud para marcar el inicio de los estudios bibliográficos en Cuba.”
Es 1950 cuando un grupo de profesionales, por iniciativa del periodista César García Expósito, decide rendirle un permanente homenaje y desde entonces se celebra la efemérides.
El más universal de los cubanos, José Martí, denominó al reconocido hoy como Padre de la bibliografía en el país como Patriarca de las Letras Cubanas y en honor a la verdad, Bachiller y Morales fue uno de los más insignes intelectuales de la Isla del siglo XIX. Redactor prácticamente de la totalidad de las publicaciones importantes de la época, periodista, abogado y consultor, este extraordinario investigador constituye inspiración para las nuevas y futuras generaciones de bibliotecarios cubanos.
“Una biblioteca es un laberinto de conocimientos que encierra al universo”, dijo el ilustre escritor Jorge Luis Borges, y no se equivocó, en cada texto quedan atrapados en breves líneas pedazos de historias, sueños inimaginables, sentimientos acorazados y la libertad de contar el tiempo al antojo de las atrevidas musas. Es por eso que vale la pena una vez más que otra disfrutar del manjar de la lectura que te ofrece los libros.
Los "Apuntes para la historia de las letras y de la instrucción pública en la isla de Cuba", escrito por Antonio Bachiller, son todavía motivo de estudio entre los intelectuales cubanos. "Catálogo de libros y folletos aparecidos en Cuba desde la introducción de la imprenta hasta 1840" y "Publicaciones Periódicas: Catálogo razonado y cronológico hasta 1840" convidan al examen minucioso.
Las contribuciones realizadas por Antonio Bachiller y Morales hicieron posible destacar en el universo de la bibliotecología universal el quehacer de hombres y mujeres de esta Isla que encontraron en las letras una manera de expresión.
El difícil arte de conservar el patrimonio escrito se inscribe como una de las obligaciones de los bibliotecarios, que en medio de su atareado hacer, entre libros y revistas, brindan al pueblo los más disímiles servicios de préstamos en salas, circulante e interbibliotecarios, en la extensa red de instituciones escolares y públicas.
Vale entonces, reconocer este 7 de junio el desvelo de los tesoreros de la palabra escrita, a quienes el pueblo agradece entrañablemente. Adentrarse en el mundo de la investigación documental demanda de paciencia y de mucho amor por la lectura, y gracias a esas personas consagradas se logra muchas veces los objetivos previstos de estudiantes, profesores, científicos e investigadores en general.
El universo queda atrapado en cualquier libro y a su vez en cualquier biblioteca, el laberinto de conocimientos se hace visible, gracias al empeño de las siempre consentidas manos del bibliotecario.
Ayudar a las personas a encaminar sus necesidades informativas de forma ética y coherente es responsabilidad en gran medida de los bibliotecarios, ese acto presupone un profundo sentido del deber y una amplia preparación profesional: garantizar con calidad esa máxima se inscribe como reto permanente para el bibliotecario cubano que hoy, más comprometido con las actuales y futuras generaciones, celebra su día.













