
Como premio a sus siete medallas de oro en la gimnasia artística, Silot mereció el reconocimiento en la clausura del evento, realizada en la sala polideportiva Ramón Fonst, de la capital cubana.
Entre otros que alcanzaron medallas de oro resaltan la judoca María Caridad Laborde, el boxeador Iván Oñate, el remero Ángel Fournier, y otros que participaron en deportes colectivos.
El aporte de los guantanameros fue importante para que la selección de Orientales terminara en el segundo lugar, solamente superada por la de Occidentales, quienes dominaron en 17 de las 40 disciplinas convocadas para el evento.
El dominio de la representación del Oeste fue tan amplio que totalizó 154 medallas de oro, 59 más que sus más cercanos rivales, los del Este, pero ello no demerita la calidad del evento.
La V Olimpiada del Deporte cubano permitió a los atletas de la mayor de las Antillas mantener el ciclo de topes deportivos de cara a los Juegos Olímpicos de Londres 2012, dada la no participación de nuestro país en los cercanos Juegos Centroamericanos y del Caribe, a efectuarse en Puerto Rico.
Un aspecto que mide la calidad de esta quinta versión de la Olimpiada cubana está reflejada en la implantación de 59 récord, de estos cuatro primados nacionales, con destaque para el levantamiento de pesas.
La realidad es que los juegos multideportivos demostraron la validez de la iniciativa para que el movimiento deportivo cubano continúe cosechando éxitos en los escenarios internacionales.











