Guantánamo.- Mayor eficiencia en el empleo de las cocinas eléctricas distribuidas en el marco de la Revolución Energética impulsada por el ex-presidente cubano Fidel Castro Ruz, se espera alcanzar con la comercialización en la provincia oriental de Guantánamo de aditamentos de barro que disminuyen el consumo entre el 5 y el 15 por ciento.
La innovación es el resultado del ingenio de Andrés San Román Cabrera y Juan Delgado Medina, del municipio de Sibanicú, en Camagüey, y se generaliza en el país.
El dispositivo se fabrica a base de barro o arcilla, amianto en polvo, un poco de miel de purga y agua, todo mezclado en proporciones bien definidas y llevado a moldes.
Se coloca debajo de la resistencia de la hornilla eléctrica de mil 200 watts, para lograr una mayor eficiencia en la cocción de alimentos.
Especialistas aseguran que al concentrar más el calor generado, disminuye el tiempo de cocido, lo que conlleva a la protección de la resistencia, cables, conexiones y el propio mueble de la hornilla.
La venta del aditamento comenzó hace un mes y ya fueron adquiridos más de 20 mil por la población de los municipios de Guantánamo, el de mayor gasto de corriente en el territorio; Caimanera, Manuel Tames y Niceto Pérez.
A su fabricación se dedican talleres de varias empresas locales, los cuales han entregado unos 50 mil accesorios para el expendio de forma liberada y al módico precio de cuatro pesos en moneda nacional.
La intención inmediata del Gobierno es extender con rapidez el uso doméstico del aditamento ahorrador en toda la provincia, tomando en consideración que en Guantánamo se distribuyeron 170 mil hornillas, uno de los equipos más gastadores en el hogar.
En el territorio cubano más oriental corresponde al sector privado el 65 por ciento del consumo eléctrico.











