Eso conlleva a que desde ahora se adopten las medidas para enfrentar la etapa donde más suelen ocurrir los nada agradables incendios forestales, en sus diversos grados, periodo que abarca entre los meses de febrero y junio.
Por su ubicación en la zona costera sur y donde más intensa es la radiación solar y la más seca del territorio nacional, la provincia de Guantánamo, es tan proclive para este tipo de desastre natural. Sépase que en el extremo más oriental de Cuba, pueden ocurrir hasta 17,6 incendios que pueden afectar cerca de 497 hectáreas.
Es en este es el momento, donde el sistema estatal entra a desempañar su rol, con todo un engranaje para enfrentar la ocurrencia de esos siniestros. Para eso se cuenta con los medios de prevención atendidos por los Cuerpos de Guardabosques, las estaciones meteorológicas y la Defensa Civil.
Por etapas se establece la estrategia a seguir ante los incendios forestales que se originan por diferentes causas, donde siempre está la incidencia del hombre.
Para el año actual el Gobierno revolucionario cubano ha destinado un presupuesto para la instalación en seis de los diez municipios que componen la provincia de guantánamo, sistemas alarma temprana, dotadas de tecnologías de punta, que incluyen sistemas de comunicacioes en banda ancha y media, telefonía celular, medios computarizados y de protección.
Los mismos serán instalados en los próximos en las zonas ubicadas entre las de más riesgos, para lo cual ya se instruye a los que laborarán en los mismos.
Los incendios forestales constituyen un tipo de desastre natural que afecta econonómicamente a la economía, a la vez que destruye el ecosistema de cualquier región o país de ahí la importancia de prepararse a tiempo para evitar lo peor.
Y eso, es lo que precisamente se hace en Guantánamo al igual que en toda Cuba.













