Hijo de madre norteamericana y padre cubano, Tony nace en los Estados Unidos, el 22 de noviembre de 1906; desde pequeño aprendió los idiomas francés, inglés, italiano y español, y viene a vivir con su familia a Cuba en 1913. Tras una breve estancia den Matanzas se traslada para Pinar del Río, donde se gradúa de bachiller y comienzan sus preocupaciones por la situación política que presenta el país.
Participa en manifestaciones a favor de la Reforma Universitaria, organizadas por Julio Antonio Mella desde La Habana, y más tarde ingresa en la Universidad en la capital del país, donde se gradúa en 1927 de doctor en Farmacia. Se incorpora a la lucha contra el dictador Gerardo Machado. En 1931, cerca de Santiago de Cuba. Se alza en armas contra la tiranía y es apresado y encarcelado.
Cuando es derrocado Machado, por su prestigio, Guiteras es llamado a formar parte del Gobierno de los 100 Días, como Secretario de Gobernación, propuesta que acepta y desde su posición lleva a la práctica sus ideas revolucionarias de amplio beneficio para el pueblo, tales aplicar jornadas de 8 horas, legalización de los sindicatos, repartición de tierra entre los campesinos, autonomía universitaria, e intervención de la Compañía Eléctrica, que era un monopolio norteamericano.
La embajada norteamericana prepara un golpe de Estado que se ejecuta en enero de 1934, y el presidente Ramón Grau San Martín acepta pasivamente, y entrega la silla presidencial a Carlos Mendieta. Guiteras tuvo que pasar a la clandestinidad para continuar la lucha y creó una organización que denominó Joven Cuba, que tenía una orientación antiimperialista.
Tony era perseguido tenazmente por la Policía, por lo que decide marcharse hacia México, desde donde pensaba regresar con una expedición, desembarcar por las costas orientales e iniciar la guerra de guerrillas en las montañas, El 8 de mayo de 1935, el grupo de revolucionarios esperaba que los recogiera el yate Amalia, pero en realidad habían sido traicionados.
Al percatarse que era una trampa, Guiteras junto a su entrañable compañero de luchas Carlos Aponte, coronel venezolano, se enfrentaron contra fuerzas superiores, hasta que fueron rodeados y mortalmente heridos, no sin antes presentar una tenaz resistencia. La muerte de ambos paladines es una prueba más de la solidaridad practicada por los internacionalistas en todas las etapas independentistas de la historia de Cuba.













