Guantánamo.- Por el futuro socialista de la Patria, sagrada y victoriosa, las voces del alma se dejan escuchar de punta a cabo en la Mayor de las Antillas este día de elecciones parciales.
Es el pueblo unido que acude a las urnas, defensor de sus raíces históricas, hacedor de la Revolución triunfante de enero hasta nuestros días, solidario y humanista que hace suyo cada conquista alcanzada porque sus manos están presentes en su edificación.
Es el grito que palpita en los corazones henchidos por la gloria de pertenecer a la estirpe mambisa, a la rebelde que se batió en la Sierra y el Llano, a la internacionalista que escribe cada día casi increíbles historias en un mundo cada vez más obtuso y egoísta por los que ultrajan la verdad y asesinan sin piedad.
Son los brazos laboriosos decididos a construir un futuro promisorio para sus hijos y nietos, amantes de la soberanía e independencia y multiplicados hoy en las urnas, convencidos de que es preciso continuar cosechando victorias como única alternativa posible ante el Imperio rapaz que nos desacredita.
Una celebración por la democracia late en cada una de las localidades del país. Se entremezclan las generaciones, la cita es en el colegio electoral y no hay espacio al desánimo. La masividad de los electores se hace presente.
Es la sonrisa del niño, relevo de la Patria, la razón que nos asiste; la libertad de decir y que se nos escuche. La posibilidad del perfeccionamiento constante; los derechos conquistados: salud, educación, seguridad social, tranquilidad ciudadana.
Voces del alma en jornada de elecciones en este domingo 25 se alzan en toda Cuba. Revoltijo de aspiraciones, reafirmación revolucionaria, verdad ante falacias imperialistas, repudio contra las calumnias y la desfachatez.
¡Esa es la respuesta de los cubanos!













