
Las elecciones en la Cuba de ayer
Este avispado sargento-taquígrafo que de la noche a la mañana llegó a coronel, tenía la facultad de ser el hombre fuerte de un Gobierno, aunque no estuviese sentado en la silla presidencial. Otro ejemplo es que el 20 de mayo de 1936, impuso como presidente de la República a Miguel Mariano Gómez y el 24 de diciembre de ese propio año lo sacó del cargo. Su sucesor Federico Laredo Brú se comportó más obediente y permaneció en el poder hasta el 10 de octubre de 1940, fecha en la que el propio Batista asume la presidencia para gobernar con mano de hierro e incrementar su ya voluminosa cuenta bancaria con cifras millonarias.
Tanto gusto le cogió a la silla presidencial que en las elecciones de 1952, al ver que no tenía la más mínima posibilidad de resultar electo, no se molestó en robar urnas ni poner a votar a los muertos, simplemente le dio un golpe de Estado al también corrupto presidente Carlos Prío Socarrás, quien prefirió irse al exilio a disfrutar su cuantiosa fortuna y no buscarse problemas con Batista y su séquito de asesinos.
Batista se mantuvo en el poder hasta el 31 de diciembre de 1958, gracias al asesinato de más de 20 mil cubanos y a la entrega del país al imperio norteamericano; horas después se producía el triunfo de la Revolución liderada por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz. A partir de entonces quedó abolido aquel sistema electoral que, en nombre de la democracia, había servido para enlutar al país, fomentar el vicio y la corrupción y saquear las arcas del Estado.
En la Cuba de hoy está vigente un nuevo sistema electoral al servicio de la democracia socialista, que es susceptible de ser mejorado con el aporte interno de los cubanos pero que, así y todo, clasifica entre los más justos a nivel internacional, pues no hay ningún partido político conduciendo el proceso ni sugiriendo la propuesta de determinadas personas, no se compran ni venden votos, nadie se roba las urnas y se respeta la selección del pueblo.
Precisamente, este 25 de abril tiene lugar la votación para elegir a los delegados a las Asambleas Municipales del Poder Popular a nivel de circunscripción (demarcación) y ya se realizó la prueba dinámica para comprobar el aseguramiento logístico y verificar, en los más mínimos detalles, la preparación de las autoridades electorales y las condiciones creadas en las 29 855 mesas electorales, con el objetivo de lograr la mayor eficiencia posible.
A diferencia de aquellos antiguos politiqueros del periodo republicano, hoy no se tiene en cuenta si tiene dinero, influencia política, si pertenece a tal familia o cosa por el estilo. Los candidatos son propuestos durante la asamblea de nominación, en la que están presentes los vecinos del área, y se tiene en cuenta fundamentalmente al realizar la propuesta, las condiciones revolucionarias, valores humanos y morales, el nivel educacional, su responsabilidad y disposición para trabajar como Delegado, si es electo entre los restantes candidatos.
Si ayer las urnas eran custodiadas por la guardia rural y la policía, hoy son atendidas por estudiantes del nivel primario, tanto en las elecciones parciales para elegir a los Delegados a las Asambleas Municipales y Provinciales del Poder Popular, sus Presidentes y Vicepresidentes, como en las elecciones generales para elegir a los Diputados a la Asamblea Nacional, al Presidente, Vicepresidente, Secretario y demás integrantes del Consejo de Estado. Con este sistema eleccionario, son muy contadas las personas que no acuden a las urnas a expresar voluntariamente su decisión política.











