Guantánamo.- Los días de gloria vividos en Playa Girón en abril de 1961, no pasan por alto para los guantanameros, como ningún acontecimiento histórico que recuerde la necesidad que tuvieron las generaciones precedentes de enfrentarse a regimenes serviles de potencias opresoras: primero, el colonialismo español, luego las sucesivas administraciones imperiales de los Estados Unidos.
En el registro de los más de 150 Mártires de Girón aparecen Wilfredo Gonce Cabrera, Luis López Mustelier, Pedro Alcides Portuondo Bouly, Emilio Daudinot Pineda, Rolando García García, todos hijos ilustres de esta tierra, y el holguinero, devenido guantanamero, Luis Artemio Carbó Ricardo.
Aún sus familias añoran sus precoces vidas puestas al servicio de la Patria.
Girón se convierte cada día en el ejemplo de dignidad que enorgullece a las actuales generaciones de guantanameros dispuestas a defender las conquistas que ellos y otros legaron. Honrar honra, como refirió el Apóstol de la independencia de Cuba, José Martí.
Desde el triunfo de la Revolución se educó al pueblo a ser agradecido y a corresponder con solidaridad a las acciones de otros pueblos, los cuales aún sin solicitárselo, ofrecieron su ayuda en el momento que se necesitara.
Sobre ello el Comandante en Jefe Fidel Castro expresó: “Ser internacionalista es saldar nuestra propia deuda con la humanidad”, de ahí los sobrados ejemplos que ha dado Cuba en esta materia.
Pero también se le enseñó a su pueblo a no aceptar limosnas, sino a ganarse siempre con el esfuerzo colectivo, lo que debía ser para todos.
De ahí el derecho bien merecido de decidir el futuro, de escoger el camino más acertado para bien del pueblo.
Las sucesivas administraciones de Estados Unidos han arremetido contra esta heroica nación durante toda su historia y aún más desde el triunfo de la Revolución el primero de Enero de 1959, desde cuando aplican un férreo bloqueo económico político y comercial contra Cuba.
Este martes, el Comandante en Jefe Fidel Castro reflexionaba, refiriéndose a las más recientes medidas aprobadas por la administración de Barack Obama:
“La medida de aliviar las restricciones a los viajes en sí es positiva, aunque mínima.
Hacen falta otras muchas, incluida la eliminación de la Ley asesina de Ajuste Cubano, que se aplica exclusivamente a nuestro país en el mundo. Nos gustaría que se respondiera a la pregunta de si los privilegios migratorios utilizados para combatir la Revolución Cubana y despojarla de recursos humanos se concederán también a todos los latinoamericanos y caribeños”, fin de la cita.
Al actual Presidente de los Estados Unidos no puede culparse por la herencia que recibió de sus colegas que lo antecedieron, pero no por ello deja de ser el dignatario de la potencia que históricamente ha pretendido afrentar al pueblo cubano.
Las medidas que afiancen los lazos de amistad y cooperación entre los pueblos, incluídos los de Cuba y de Estados Unidos, serán bien recibidas, siempre y cuando no traigan en sí condicionantes que afecten la dignidad ganada. Eso también la historia se lo ha enseñado a los cubanos.











