Guantánamo.- El Parlamento de Europa debía emitir una resolución contra sí mismo, por los crímenes y exterminios cometidos por muchos de los países que integran esa Unión, subrayó en la ciudad de Guantánamo un reconocido intelectual cubano.
El Doctor en Ciencias y Presidente del Instituto de Historia de Cuba, Raúl Izquierdo Canosa ejemplificó que una buena oportunidad de ejercer justicia sería la de condenar a España, por las vidas que sus tropas segaron durante la conquista, colonización y sometimiento de esta ínsula caribeña, desde 1511 hasta 1898.
De visita en Guantánamo, para analizar los preparativos del XX Congreso Nacional de Historia (previsto para los días 8,9 y 10 de abril de 2011, en esta ciudad), el también titular de la Unión de Historiadores de Cuba (UNHIC), precisó que solo en la Guerra de los 10 años (1868-1878), perecieron por la obstinación de los gobernantes de la nación ibérica 100 mil patriotas e igual número de soldados españoles.
Izquierdo Canosa indicó que, durante la llamada Guerra de Independencia (1895-1898), murieron 55 mil 874 peninsulares, unos en combate contra las tropas mambisas, y otros por la malaria y enfermedades, debido al empecinamiento de Madrid de conservar su última colonia en América y negar la independencia a los cubanos.
El Presidente de la UNHIC aclaró que esas estadísticas obran en archivos de Cuba y España, y coinciden con testimonios de los dos veces capitanes generales de la Isla Joaquín Jovellar y Soler y Arsenio Martínez Campos.
Lamentó el entrevistado –e igual debía lamentarlo el Parlamento Europeo-, que “más del 70 por ciento de los soldados españoles que perdieron la vida en la contienda del 95 eran jóvenes menores de 24 años, campesinos en su mayoría, que fueron inmolados contra su propia voluntad y la de sus familias.
“En la última guerra –explicó- y como consecuencia de la Reconcentración de Weyler, murió la quinta parte de la población civil cubana, aunque en las provincias de Las Villas y Matanzas, la cifra alcanzó a más del 30 por ciento de sus habitantes”.
Finalmente, Izquierdo Canosa opinó que más que condenar a Cuba injustamente y sumarse a las campañas mediáticas del gobierno de Estados Unidos y la mafia miamense, el legislativo europeo debía pedir disculpas por el exterminio a la población aborigen y el saqueo de gran parte de las riquezas de Cuba.
Las excusas debían ser extensivas a muchas naciones del continente africano, ensangrentadas por los europeos desde que pusieron el pie en sus riberas, como escribió el desaparecido revolucionario y político Ho Chi Minh, presidente de la República Democrática de Vietnam.











