
Luego se sucedieran las visitas y los contactos con los revolucionarios guantanameros. Y tras la muerte de Frank, en su condición de coordinadora del movimiento 26 de julio en Oriente, indica a Demetrio Monseny “Villa, acciones de sabotajes y una huelga general que “sacude a la ciudad y poblados aledaños.
Perseguida por los esbirros de la tiranía, en junio de 1958 se incorpora a las tropas del II Frente Oriental Frank País García, al mando del entonces Comandante Raúl Castro Ruz. Las lomas del Alto Oriente y sus habitantes serían testigos del accionar de la legendaria luchadora.
Podría afirmarse que las estrelladas noches en las serranías guantanameras fueron espacio propicio para que surgiera el amor que uniera por siempre a Raúl y Vilma. En el batey del antiguo central Ermita, hoy Consejo popular Costa Rica, reciben el luminoso enero de 1959 y conoce la huía del tirano Fulgencio Batista.
Durante más de cuatro décadas de Revolución triunfante son numerosas las visitas de Vilma a Guantánamo, tierra por la que, en más de una ocasión, dijo sentir un cariño especial.
Aquí, compartió con miles de federadas, constituyó las Tanias, brigada milenaria de recolectoras de café, especial atención brindó a las jóvenes soldados de la Brigada de la Frontera, y acompañó a Raúl, en la fundación del centro científico de la montaña, comunidades serranas y la materialización de otros programas sociales comprendidos en el Plan Turquino.
La historia de los últimos 50 años de Guantánamo no podría escribirse sin mencionar la imperecedera huella dejada por nuestra presidenta de la federación de Mujeres cubanas, y el recuerdo de Vilma espín Guillois, perdurará por siempre entre los guantanameros.













