Guantánamo.- El Héroe Nacional cubano, José Martí, escribió en marzo de 1895: “Yo evoqué la guerra, mi responsabilidad comienza con ella en vez de acabar”. Así, el 11 de abril de ese propio año, enfrenta su responsabilidad con la Patria al desembarcar por Playita de Cajobabo, junto al Generalísimo Máximo Gómez y otros patriotas. Al tocar suelo cubano exclamó: “Salto. Dicha grande”.
Este hecho histórico fue el colofón de las muchas privaciones del Maestro durante tantos años en el exilio, aunando voluntades, eliminando rencores y diferencias, organizando la Guerra Necesaria.
El viaje a la Patria fue posible tras muchos avatares gestionando goletas, rehuyendo la vigilancia de los espías españoles que estaban apoyados por las autoridades yanquis e ingleses. Viaja a Inagua el primero de abril, luego en sentido contrario, a Cabo Haitiano el día 6 y retorna a Inagua el 11. Finalmente rumbo a Cuba eludiendo la persecución de una cañonera enviada en su búsqueda.
A las 8 de la noche del 11, en medio de un torrencial aguacero y aproximadamente a una milla de la costa Sur, bajan el bote, reman incesantemente, pierden el timón y, tras muchos esfuerzos, pasadas las 10 de la noche, llegan a Playitas de Cajobabo.
Empapados, con una pesada carga de armas, municiones y mochilas, aquellos hombres encabezados por Martí, cuya salud estaba deteriorada por el trabajo forzado en el presidio y las duras privaciones del exilio, se internaron en el monte, durmieron en el suelo y al amanecer recibieron las primeras manifestaciones de cariño, hospitalidad y apoyo en la casa de Gonzalo Leyva.
Por el territorio guantanamero transitó Martí 20 de los 38 días que mediaron entre el desembarco y su caída en combate en Dos Ríos. Trece de esos días fueron una ardua marcha a pie por Vega Batea, Sao del Nejesial, río Jobo, Pavano, Palmarito, Los Calderos, Palenque, San Antonio, Cabezadas de Jiguato y Yuraguana, Arroyo Hondo, Iguanábano y Vuelta Corta.
Trece puntos de la geografía de esta provincia fueron escenarios de sus campamentos, en el rancho de Tavera, el l5 de abril, fue ascendido el Maestro a Mayor General del Ejército Libertador; aquí recibió la primera bandera cubana, bordada por Juana Pérez, esposa del General Pedro agustín Pérez, y también en esta región el General José Maceo le entregó el caballo “Baconao”, en el cual cabalgó hasta su caída en Dos Ríos.
El 25 de abril, luego del combate de Arroyo Hondo, Martí narra la epopeya a carmen Miyares: “Esta jornada valiente de ayer, cerró una marcha a pie de trece días continuos, por las montañas agrias o ricas de Baracoa, la marcha de los 6 hombres que se echaron sin guía, por la tierra ignorada y por la noche a encararse triunfantes contra España”.
Guantánamo fue el suelo patrio donde Martí fue llamado por primera vez “presidente”, lo cual relata el 28 de abril en carta a Carmen Miyares: “Este día en que no vi. el sol sino cuando las fuerzas formadas quisieron oír hablar al que, con cariño en esto rechazo, llaman el Presidente. Mi alma es sencilla, en vez de aceptar, siquiera en lo íntimo de la conciencia soberbia, este título con que desde mi aparición en estos campos me saludaron, lo pongo aparte, y ya en público lo rechacé y lo rechazaré oficialmente”.













