El procedimiento consiste en la obtención de células madre de la médula ósea del propio paciente, que se realiza como si fuera una donación de sangre convencional, y se administra mediante una inyección percutánea directamente en la cavidad articular de la rodilla enferma.
Por su capacidad de transformarse en cualquier tipo de célula, las células madre pueden regenerar tejidos dañados por diversos tipos de enfermedades, como consecuencia de algún traumatismo, o por envejecimiento.
Porfirio Hernández Ramírez, coordinador del Grupo Nacional de Medicina Regenerativa, informó que además de facultativos del IHI, en este proceso colaboran profesionales del Hospital General Docente Enrique Cabrera y el Instituto de Medicina Deportiva.
Desde el 2008, la Isla emplea, con resultados prometedores, la medicina regenerativa en ortopedia y traumatología, sobre todo en quistes óseos, pseudoartrosis, fracturas complejas de la cadera y en la degeneración de discos intervertebrales.
También se usa en osteomielitis, lesiones musculares, de ligamentos y tendones, y necrosis aséptica de la cadera (cabeza del fémur), con lo cual se evita el trasplante, y la mayoría de los pacientes en las cuatro primeras semanas presentan mejoría o desaparición del dolor.
Su utilización se ha extendido por el país y acaba de iniciarse en el hospital Arnaldo Milián Castro, de Santa Clara, dio a conocer el diario Juventud Rebelde.











