La reunión es una muestra de lo que acontece hasta el próximo 24 de marzo en todos los municipios del país. En la más oriental de las provincias, deberán efectuarse unos 2 mil 921 encuentros de electores.
Hasta la fecha ha primado la organización en el proceso, el buen desempeño de las autoridades electorales de circunscripción en cada una de las asambleas y la activa participación de los electores.
Luego de una explicación exhaustiva de cómo será el procedimiento a seguir se procede a la exposición de las propuestas, que son ampliamente argumentadas por los vecinos.
El mérito, la virtud y la capacidad sobresalen en las propuestas efectuadas por los vecinos, para luego someterlas a votación, abierta y públicamente.
Por mayoría, queda nominada una muchacha, estudiante, federada y cederista de vanguardia, militante de la Unión de Jóvenes Comunistas y con amplias perspectivas de desarrollo.
Ni la edad, la procedencia social, el sexo, la raza o la ocupación fueron limitantes para ser promovida a candidata a delegada del Poder Popular; solo sus cualidades le permitieron tal merecimiento. Y es que en Cuba cualquier ciudadano a partir de los dieciséis años de edad puede proponer, nominar, elegir o ser propuesto, nominado o elegido.
Randel Scott Grave de Peralta, estudiante de la Universidad Médica de Guantánamo reflexiona que “antes del triunfo de la Revolución Cubana las elecciones estaban al servicio de los esbirros de los políticos de turno, no es solo la historia que lo cuenta periodista”, apunta, nuestros abuelos y nuestros padres lo vivieron en carne propia y lo vemos en otros países. Ahora nadie compra votos, nominamos y elegimos y al mismo tiempo podemos ser uno de los seleccionados por el pueblo, solo basta con poseer cualidades morales y éticas.”
La ley electoral cubana expone claramente los derechos que tiene cada elector, y en correspondencia con ella, tienen lugar el actual período de elecciones parciales que incluye como un momento importante la postulación de los candidatos a delegados, acto que prueba la transparencia de la democracia participativa que practica la Mayor de las Antillas.
Como antesala al acto propio de las votaciones, previstas en su primera vuelta para el 25 de abril venidero y en su segunda, el 2 de mayo, ha sido necesario implementar un programa de preparación a las autoridades electorales designadas; su calidad sin dudas ha prevalecido y trasciende en la realización actual de las asambleas de nominación.
Juana Rojas Calderín, del CDR 7, una ancianita de 96 años y de muy buena memoria dedica unos minutos a contarme algo de lo vivido en materia de elecciones, con particular gracia comenta, “óigame, antes, ¡hasta los muertos votaban! Ahora puedo proponer y votar por quien yo quiera.”
Hasta la actualidad resulta significativo el número de mujeres y jóvenes propuestos en la más oriental de las provincias cubanas, cifras que muestran crecimientos con relación a similar etapa del pasado proceso, dos años y medio atrás.
Kariuska Aliaga Heredia irá por segunda vez a las urnas, confiesa que es una gran responsabilidad asumir el derecho que el Estado y Gobierno cubanos les da a los jóvenes a partir de los 16.
“Desde pioneros elegimos a nuestros jefes de colectivos y creo que nosotros podamos participar en la selección de nuestros dirigentes gubernamentales tiene gran relevancia puesto no solo nominamos y elegimos al delegado, esa persona que estará siempre a nuestro lado, que representará a la comunidad, atenderá sus inquietudes y los elevará a la mayor instancia del Poder Popular.”
La autenticidad de una democracia, participativa y popular, donde la opinión de cualquier persona es escuchada y cuenta en la toma de decisiones gubernamentales se corrobora en el Décimo Cuarto proceso eleccionario.
En la actual etapa de nominaciones es válido destacar las cualidades que poseen los propuestos en las reuniones; téngase en cuenta que cuando cualquier cubano está nominando su posible candidato a delegado del Poder Popular, también puede ser hasta el presidente o vicepresidente de la Asamblea de su territorio; de ahí la importancia de que nominemos a personas con capacidades y méritos suficientes.











