Explicó que exportamos e importamos café. En el primero de los casos por la alta cotización internacional de variedades del grano cubano, en tanto se compra para cubrir el mercado doméstico, erogaciones que pueden disminuir o desaparecer en la medida que aumente la producción nacional.
En el curso de la entrevista, Vázquez llamó a los habitantes de las serranías a “consolidar el autoabastecimiento agroalimentario que exhiben y contribuir más al suministro a las poblaciones urbanas”, esfuerzo que debe estar acompañado por las gestiones de contratación de las producciones y sus acopios.
Miel de abejas, madera, cacao y coco fueron mencionados por el directivo al identificar renglones en los que Guantánamo es potencia, “todas producciones de alta demanda que pueden sustituir importaciones o constituir rubros comercializables en el mercado exterior”, abundó.
Guantánamo tiene las mayores plantaciones de coco del país y es bastión por excelencia del cacao, cultivo que se fomenta en provincias centrales de la isla por las perspectivas de mercado y la preferencia mundial por el cosechado en Cuba, comentó.
“El Programa de Plan Turquino avanza en todas las provincias y ejemplos, además de en Guantánamo, se exhiben en Pinar del Río y la Ciénaga de Zapata, el mayor humedal de las Antillas, en todos los cuales crecen las obras de gran beneficio social en esferas como salud, educación, electricidad, telefonía y servicios”.
Vázquez subrayó que la vida se ha transformado cualitativamente en las montañas y de manera proporcional debe aportar sus grandes potencialidades agroalimentarias y riquezas, de manera que contribuya a hacer cada vez más solida la economía nacional y menos dependiente de los caprichos de la insegura y crítica economía mundial.













