Guantánamo.- El aniversario 115 del inicio de la Guerra Necesaria, aviva el justo reclamo de que los cubanos conmemoremos la fecha del 24 de febrero como el momento en el que Cuba se lanzó a la lucha por la independencia, respondiendo a la convocatoria hecha por José Martí.
El Grito de Baire para muchos, incluso allende los mares, indica el sitio por donde dio inicio la gesta organizada por el Héroe Nacional. Sin lugar a dudas, el fervor patriótico con que sus residentes han conmemorado la fecha por generaciones, propició atribuirle a la localidad santiaguera un protagonismo que realmente es compartido con otros sitios de la Isla.
Que el 24 de Febrero de 1895 ocurrió un levantamiento simultáneo, es una verdad irrebatible.
Hortensia Pichardo, Fernando Portuondo, Emilio Roig de Leuchsenring, Regino Boti, Sergio Aguirre y otros grandes historiadores criollos, combatieron la errónea tendencia de centrar en Baire el origen de la gesta.
Lo cierto es que hace 115 años, nuestros antepasados se alzaron en 35 lugares, cumpliendo la orden del delegado del Partido Revolucionario Cubano. Entre ellos figura la antigua finca “La Confianza”, cerca de la ciudad de Guantánamo, donde el adalid local Pedro Agustín Pérez, Emilio Giró Odio y otros patriotas se pronunciaron por la independencia.
Fueron secundados por los revolucionarios de Tiguabos, San Andrés del Vínculo, El Yarey, Cecilia y Baitiquirí. En el resto del país también se levantaron en armas, entre otros, Guillermón Moncada, en Alto Songo; Bartolomé Masó, cerca de Manzanillo; Quintín Bandera, en San Luis (Santiago de Cuba) y Juan Gualberto Gómez y Antonio López Coloma en el poblado matancero de Ibarra.
La primera victoria de las fuerzas cubanas en la guerra recién comenzada la alcanzan en la tarde del 24 el joven Enrique Tudela y un puñado de valientes con la toma del fortín de Morrillo Chico, en la costa sur guantanamera, donde ocuparon armas y municiones.
Hortensia Pichardo y Fernando Portuondo afirman en un conocido ensayo, que vistos los principales levantamientos y operaciones militares ejecutadas el mismo día, no es acertado otorgar al grito independentista del 24 de Febrero el nombre particular de ninguno de ellos, como es usual con Baire.
Entonces, ¿por qué seguir enarbolando la idea de que allí dio inicio la Guerra Necesaria?
Hacerlo es ignorar el pensamiento de José Martí que, como brillante organizador de la epopeya, en las indicaciones enviadas a Juan Gualberto Gómez señala que el levantamiento debía ser simultáneo para que la llama bélica prendiera en toda la isla y lograr la independencia de Cuba, requerida para cortar el paso hacia el sur del naciente imperio yanqui.
Significa asimismo reducir a un grupo de hombres y a un poblado lo que en realidad fue la explosión de rebeldía emancipadora que alcanzó a diversas partes del país, aunque con mayor vigor a la zona oriental.
Estas reflexiones no están cargadas del regionalismo que en 1920 hizo al excelente poeta e historiador Regino Boti defender la tesis de que en la efeméride debía conmemorarse el Grito de Guantánamo. En nada pretendemos rebatir lo ocurrido en Baire.
Aspiramos a que los cubanos de hoy y del futuro justiprecien los demás lugares que en conjunto sirvieron para que la Patria se alzara en armas en la gloriosa jornada.
¿Grito de Baire o 24 de Febrero?
Nosotros apoyamos conmemorar la fecha porque, a pesar de no alcanzar la dimensión reclamada, ocurrió un levantamiento simultáneo con el cual Martí aspiraba a que la Guerra Necesaria tuviera “la brevedad y la eficacia del rayo”.













