Por más de 20 años los tatamis de Cuba y el mundo acogieron a la excepcional judoca, quien en 1989, con solo 16 años, se convirtió en la campeona nacional de primera categoría más joven de nuestro país y a partir de entonces conquistó más de 150 medallas en la arena internacional, en su gran mayoría de oro.
Su abultado expediente competitivo se resume con los resultados en cinco Olimpíadas (un oro, tres bronces y un quinto puesto), en siete Campeonatos Mundiales (tres medallas de oro, dos de bronce e igual cantidad de plata), en cuatro Juegos Panamericanos (oro) y en siete Campeonatos Panamericanos de la disciplina (oro).
Seleccionada Mejor Atleta femenina de Cuba en cinco ocasiones, y de la provincia en más de 10, Driulis sumó, además, numerosos títulos y medallas en Copas del Mundo, Juegos Mundiales Universitarios, Torneos Clase A, Juegos Centroamericanos y el internacional Judogui de Oro, entre otros eventos.











