Guantánamo.- “La cultura es escudo y espada de la nación”, expresó el compañero Fidel Castro Ruz. Con esta premisa se instituyó en Cuba, este 18 de febrero el Día del Instructor de Arte, para rendir tributo a Olga Alonso, joven que integró la generación pionera de este movimiento formado por la Revolución, y a quienes durante años se han consagrado a la formación de artistas o la educación del gusto estético.
Este sueño hecho realidad desde casi medio siglo corrobora la certeza de que el arte, escudo y espada de la nación, constituye un elemento principal en la formación de las nuevas generaciones y una armadura ante los persistentes intentos de nuestros enemigos que desean echar abajo el proyecto social que construimos y donde la cultura tiene un lugar especial.
Los instructores de arte constituyen un ejército para fortalecer uno de los más ambiciosos y bellos proyectos de la Revolución: forjar uno de los pueblos más cultos del mundo, desde las Casas de Cultura, comunidades rurales, escuelas, los hogares de ancianos y otros espacios.
Su constante trabajo, trasciende las fronteras cubanas para, al igual que en nuestro país, trabajar en aras de lograr una cultura general en la población, que se traduce en una formación educacional, política, artística, científica, económica y ambiental de la forma más integral posible.
En la provincia de Guantánamo, propiciando el conocimiento de lo mejor de la cultura universal, los instructores de arte celebran su día, como el epicentro que genera la sensibilidad que nos caracteriza como nación en escuelas y comunidades del territorio más oriental de Cuba.
Desde el pasado lunes y hasta hoy jueves, la Brigada José Martí (BJM), a donde pertenecen los instructores una vez egresados de los centros estudiantiles de este perfil, desarrollan jornadas comunitarias en los Consejos Populares para festejar la importante fecha. Esos espacios son aprovechados para presentar al público proyectos surgidos en estos cinco años de esa fuerza juvenil.
Con estos intercambios, los brigadistas saludan el aniversario 52 del triunfo de la Revolución Cubana y el IX Congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas, a celebrarse los días tres y cuatro de abril próximos en Ciudad de La Habana.
Para ellos, quienes representan el sueño de los nuevos artistas, promueven el arte y propician la alegría en rostros agradecidos a aquellos que reconocen el valor de una canción, un baile, una pintura y de una obra de teatro, verdaderos médicos del espíritu, el mejor regalo en su día: el afecto de todo un pueblo que les saben hacedores de tan lindos sueños.











