El lunes 18 de febrero de 1878, recién terminada la Guerra de los 10 Años entre Cuba y España, sin haberse alcanzado los objetivos independentistas y la liberación de los esclavos, en Guantánamo nace Regino Eladio Boti Barreiro, cuya posterior obra poética le permite entrar en la historia de la literatura cubana y ganarse un lugar como el Poeta de la Vanguardia Continental del siglo XX.
Iniciada la Guerra Necesaria convocada por José Martí en 1895, Boti es un defensor de la ansiada libertad de la Patria, por lo que sus padres deciden enviarlo lejos de la contienda: Barcelona, cuando contaba solamente con 17 años de edad.En la Madre Patria comenzó a estudiar el bachillerato, se aficiona a las ciencias exactas y naturales, y va madurando su condición de escritor y poeta. De regreso a la Patria trabajó como abogado y notario y luego ejerce el magisterio en el Instituto de Segunda Enseñanza de Guantánamo, su querida aldea.
Su debut en las letras fue por todo lo grande, al publicarse en España el poemario Arabescos Mentales, obra que lo sitúa como el continuador de la Vanguardia, donde muestra ciertos rasgos de Modernismo, y con esa corriente defendió la lírica cubana marcada por la desaparición física de los poetas José Martí y Julián del Casal, en un periodo en que Cuba era colonia de los Estados Unidos.
Su conocida obra El Mar y la Montaña la publica en 1921, donde plasma en sus versos el profundo amor que sintió por su terruño. En ese propio año sale a la luz La Copa de Eros, y un quinquenio después La Torre del Silencio, vinculados a los presupuestos de su primer poemario, mientras que en Kodak-Ensueño (1926) introduce elementos formales del Vanguardismo literario.
Boti emprende la tarea de revitalizar la historia de Cuba, de hacerla poética y accesible al hombre común y escribe su pequeña biografía de Guillermon Moncada, en la que se adelanta a muchos de los procedimientos y libertades de la biografía novelada. Gracias a esa obra se conocen las hazañas de este Mayor General del Ejército Libertador y se mantiene su leyenda.
Posteriormente siguieron estudios más documentados, volcados con amor sobre la tierra natal: ”Guantánamo, el 24 de febrero de 1895”, donde resalta el importante papel de los patriotas guantanameros en el inicio de esa contienda. En las artes plásticas incursiona en la pintura, con la técnica de las acuarelas, faceta poco investigada por los críticos de arte.
Este incansable creador incursiona exitosamente en el periodismo entre las décadas del 20 al 40 del pasado siglo, expone sus ideas patrióticas y de condena a la injerencia norteamericana en Cuba, en periódicos locales como El Managua y El Nacionalista, así como en revistas literarias como Bohemia y Carteles, en las que publicó sus ensayos, análisis y reflexiones acerca de diversos temas culturales y de otra índole.
Al morir a los 80 años de edad, en su aldea natal, como siempre lo deseó, Boti dejó una amplia obra literaria inédita con más de tres mil poemas, artículos y ensayos.
Hoy, sus versos y su prosa de historiador, de crítico y de teorizante literario se sienten frescos y actuales, porque supo expresar las más hondas esencias de su tierra y de su historia en las formas más nuevas y audaces, porque nunca desprendió sus raíces del suelo nutricio. Serán anchas y perennes la lección y la influencia del guantanamero Regino Eladio Boti, artista silencioso, provinciano universal.













