Gámez Neyra precisó que el ICAP llega saludable a su aniversario 50 este año, pues se reciben amigos de todos los continentes en brigadas de solidaridad y por viajes turísticos que vienen a reafirmar su apoyo a la al pueblo cubano, víctima de políticas como el genocida y criminal bloqueo que mantiene el gobierno estadounidense hace más de 4 décadas.
Precisamente la lucha contra ese cerco económico, financiero y comercial de los Estados Unidos, principal causa que frena el desarrollo del país, constituye una prioridad de trabajo del ICAP, detalló su vicepresidente nacional, además de otras como incrementar la divulgación de la realidad cubana, tergiversada y manipulada por los monopolios de la información, que tienden a magnificar los problemas y minimizar o anular los logros de la Revolución.
La batalla por el regreso de los cinco también será un objetivo vital, prosiguió, para cuya liberación es necesario intensificar la solidaridad internacional, así como abogar por la derogación de la posición común de la Unión Europea hacia Cuba, que pretende cambios en el país si quiere obtener la cooperación de ese bloque económico, lo que resulta inaceptable para el pueblo de la isla.
El vicepresidente nacional del ICAP destacó también la labor de la delegación de Guantánamo en el 2009, periodo en el que arribaron a la provincia 8 grupos de solidaridad con 164 integrantes y 40 amigos que visitaron el territorio de manera independiente, procedentes todos de 12 países.
Conoció también de la experiencia trasmitida por jóvenes extranjeros que estudian en la Faculta de Ciencia Médicas, entre ellos Jorge Mallobanex Pichardo, de República Dominicana, Richar Ngoro y Andrés Sandoval Vázques, de Bolivia, médico que realiza su especialidad de Medicina General Integral en un consultorio ubicado en Los Naranjos, municipio de San Antonio del Sur.
Ellos hablaron en nombre de las 32 delegaciones de diferentes países que están representadas en la Universidad Médica de la provincia, agradecieron la oportunidad de formarse en Cuba y expresaron sentirse embajadores de la isla en sus naciones de origen, adonde llevarán el mensaje de solidaridad y contribuirán a difundir su realidad.











