Guantánamo.- Cada mes de febrero, en el nombre de San Valentín flores, regalos, dulces y chocolates son intercambiadas entre enamorados. ¿Pero quién fue este misterioso santo? ¿Y por qué se escogió este Día para celebrar el más universal de los sentimientos, considerado, además, como el que mueve la tierra…
Las respuestas a tales interrogantes dan cuenta estas leyendas: Valentín era un sacerdote en servicio en la antigua Roma; cuando el emperador Claudio II decidió que los hombres "solteros" eran soldados mejores de aquéllos que tenían mujer, por lo cual hizo una ley que prohibía la boda a los más jóvenes y a sus potenciales soldados.
Valentín se dio cuenta de la injusticia de esa ley, continuó, en secreto, para celebrar los matrimonios entre jóvenes enamorados. Cuando fue descubierto, el emperador lo condenó a muerte.
Otras historias dicen que Valentín pudo haber sido asesinado por ayudar a los cristianos a escapar de las cárceles donde fueron maltratados y torturados por los romanos.
A tiempo que otra leyenda popular dice que fue el propio Valentín quien envió la primera "Carta Valentina" a su novia. Mientras estaba en prisión Valentín se enamoró de una muchacha joven que lo visitó durante su encarcelamiento. Antes de morir, un 14 de febrero, dijo que él le escribió una carta que firmó "De tu Valentín", que todavía está en uso hoy en día.
Aunque la verdad acerca de las leyendas de Valentín es poco clara, la historia pone de relieve su figura como un simpático, heroico y, sobre todo romántico, de ahí que no es de extrañar que durante la Edad Media, San Valentín fuera uno de los santos más populares en Inglaterra y Francia.
Por eso se escogió esta fecha para dedicarla al AMOR: incontrolado, pasional, desesperado, ciego, poderoso, tierno, vigoroso, fugaz, eterno, perdido, imposible, platónico, sincero, en fin al AMOR.
Es la oportunidad, para demostrar que la pareja es para compartir no sólo lo material, el espacio físico, la alegría o la enfermedad, sino también y quizás con prioridad las emociones, aquello que alegra, entristece, hace vibrar a nuestro corazón, o simplemente inquieta.
Sirva también este y todos los días de la vida para compartir la ilusión por un futuro mejor para toda la humanidad, sin odios, guerras, racismo, exclusión social, analfabetismo… Pase Usted señor AMOR y cale profundo en el corazón de muchos para que exista un mundo mejor para todos. ¡Feliz 14 de febrero para quienes apuestan por perpetuar este sentimiento tan puro y noble!




